El colapso del Atlántico Sur


La sobrepesca, la pesca ilegal y los Estados que sostienen a la flota furtiva y los tres subsidios que la hacen artificialmente viable. El 97% del esfuerzo pesquero global es realizado por países desarrollados, y el 86% cae en manos de solo cinco países: China, Taiwán, Japón, Corea del Sur, y España, según da cuenta una investigación de la publicación Science Advances. Milko Schvartzman *

El 97% del esfuerzo pesquero global es realizado por países desarrollados, y el 86% cae en manos de solo cinco países: China, Taiwán, Japón, Corea del Sur, y España, según da cuenta una investigación de la publicación Science Advances.

Cuatro de estos cinco conforman la flota de pesca furtiva basada al borde de la milla 200 de Argentina. También lo hacen en la milla 200 de Brasil y Uruguay, en menor medida, pero con sus mismos efectos; estos dos estados no lo han percibido aún, si es que lo quisieran percibir.

Perú y Colombia lo han percibido, Ecuador es cómplice como Uruguay, y así se manejan los países de nuestra región. Para describirlos en una clasificación simple:

Cómplices que dan apoyo a flotas furtivas con antecedentes de pesca INDNR (Ilegal No Declarada y No Reglamentada) y esclavitud a bordo: Uruguay, Ecuador, Perú.

Víctimas de pesca INDNR: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Perú, Uruguay.

Algunos estados no han demostrado voluntad suficiente de cuidar sus propios recursos, soberanía ni economía. Es difícil que lo hagan por los intereses del resto de los países sudamericanos o el medioambiente marino en aguas internacionales, a menos que exista suficiente presión pública y conocimiento del tema.

Volvamos a los cuatro países altamente desarrollados y del Hemisferio Norte que saquean los mares, especialmente los que circundan a América del Sur: China; Taiwán; Corea del Sur y España, auspiciada por la Unión Europea.

Las flotas de estos países son subsidiadas por sus estados de bandera y por las tripulaciones esclavizadas. El menor costo de operación lo pagan por un lado los contribuyentes de ese país, y por otro, la salud y la muerte de miles de personas de países en situaciones sociales desesperantes que sufren explotación a bordo.

El tercer subsidio: el incentivo a delinquir

Pero existe también un tercer incentivo a estas flotas, que no es tenido en cuenta. Este incentivo es el “administrativo” o de “des-control”, por el cual los estados de bandera incentivan la sobrepesca y la pesca INDNR, no controlando dónde ni cómo pescan, obligando a operar durante un período mínimo de días al año para poder acceder al subsidio, enviando los “permisos” de pesca por email al capitán del barco, por cantidades ilimitadas de especies de las que ni siquiera estudian su situación, no controlando las condiciones de vida a bordo, los contratos laborales, etc, etc, etc.

Este tercer incentivo podría también llamarse el “incentivo a delinquir”, ya que el mismo incentiva a que sus flotas depreden, esclavicen y violen la soberanía de terceros países, sin por ello recibir sanción ni restricción alguna.

Para la Unión Europea/España no se contempla que la destrucción ambiental y la pesca ilegal sea un delito. Cada uno de sus barcos con largo historial de sanciones por falsificar captura, realizar pesca INDNR, entre otras actividades ilícitas, sigue operando como si nada hubiese ocurrido y son premiados con nuevos permisos de pesca, ilegal y destructiva. Basta solo con analizar el caso del Playa de Pesmar Uno, capturado por pesca ilegal por la Prefectura Naval Argentina en 2018 y su largo prontuario previo.

En el caso de los chinos, taiwaneses y coreanos la esclavitud no es un delito y sus barcos son reincidentes en descargar tripulantes muertos en Montevideo por las condiciones de vida a bordo, las que deberíamos llamar “condiciones de muerte a bordo”.

A pesar de ser una obviedad que estas flotas no podrían operar de manera económica y ambientalmente sostenible sin estos subsidios, este hecho está demostrado hasta matemáticamente, en un informe de Science Advances.

La política pesquera de estas naciones es simple y explícita: depredar los océanos en una carrera por llevarse hasta el último pez.

Es difícil que alguien ajeno al tema pesquero pueda comprender que la pesca industrial ilegal y destructiva de países desarrollados en África y Sudamérica es subsidiada.

Parte de la solución

Una herramienta fundamental para acabar con la pesca INDNR y destructiva en el Atlántico Sur es la prohibición global de los subsidios.

Esta prohibición es parte del ODS 14, un compromiso asumido por 193 jefes de Estado, ratificado en la Cumbre de la ONU de 2015, que literalmente pone como plazo para el cese de los subsidios al año 2020, y su instrumentación a través de la OMC.

El plazo ya venció, si se tiene en cuenta que debería haber entrado en vigor este año.

La próxima cumbre de la OMC será en junio de 2020 en Kazajstán. Es necesario que los estados de la región mantengan una sólida postura para terminar con los subsidios a la pesca ilegal y destructiva, no solo para evitar el colapso de las pesquerías en alta mar y proteger a las economías costeras regionales, sino por el consiguiente colapso de los ecosistemas marinos y sus efectos aún más devastadores sobre el planeta.

(*) Especialista en Conservación Marina. Círculo de Políticas Ambientales.

Fuente: Revista Puerto

El saqueo británico

Sólo por la pesca en Malvinas, se robaron 147 mil millones de dólares en regalías. El director del Museo Malvinas, el ex combatiente Edgardo Esteban, dijo que el imperio británico percibió, entre 1983 y 2015, 147 mil millones de dólares por regalías pesqueras de lo extraído de manera ilegal en torno al archipiélago.

Suma que equivale a tres veces lo que adeuda nuestro país al FMI.  Lo que a valores argentinos se traduce en una cifra superior a los 9.000 mil billones de pesos. Esteban solicitó que la causa Malvinas sea política de Estado y dijo que el gobierno anterior promovió «la desmalvinización».

El excombatiente, escritor y periodista dio algunos detalles sorprendentes respecto a la significación económica de las islas, detallando que desde 1983 al 2015, el gobierno de usurpación británica ha recaudado 147 mil millones de dólares de regalías pesqueras. Cifra que, al cambio de hoy, 5 de febrero de 2020, asciende a los 9.261 mil billones de pesos argentinos; los cuales, por derecho, pertenecen al pueblo argentino.

Además, indicó que Malvinas es el segundo lugar del planeta con mayor ingreso per cápita –«122 mil dólares por habitante», afirmó-, una situación construida con recursos naturales argentinos. «Hay que dar una discusión mucho más de fondo, no es una cuestión sentimental, emblemática o simbólica, es una cuestión que tiene nuestro afecto y nuestra pertenencia, pero tiene cuestiones políticas y de soberanía, además de económica, territorial y marítima», lanzó.

La desmalvinización de Macri

El director del Museo Malvinas recordó el episodio en una exposición rural en Uruguay en la que los kelpers pusieron un stand de propaganda antiargentina. «Decían que les habíamos usurpado sus islas, que las invadimos, que les pertenecen a ellos. Y este gobierno que se fue no hizo absolutamente nada. Se le dio prioridad a las relaciones, como fueron en los ’90, de aproximación y de buenas intenciones por lo que significaba tener un vínculo más estrecho con el gobierno británico. Tenemos un embajador que hizo una campaña muy fuerte en lo que fue la desmalvinización», opinó Esteban, quien pidió «una política de Estado donde estén todas las fuerzas políticas«, con el fin de que tenga continuidad en el tiempo.

Malvinas y la fortuna perdida

«Además del amor que uno siente por las islas Malvinas, están esos 147 mil millones de dólares, y uno se pregunta cuántas escuelas, cuántos planes Alimentar, cuántos hospitales, cuántas cosas más se hubiesen hecho. Cuánto menos se le hubiese pedido al FMI», expresó el escritor. La comparación no es casual: la cifra que se llevó el gobierno británico en 32 años de regalías pesqueras en las islas es el triple que la deuda argentina con el FMI.

Además, pidió prestar atención a la discusión que habrá de cara al 2040, que tiene que ver con el Pacto Antártico: «Prácticamente tienen el control de un continente que está lleno de reservas alimenticias, hidrocarburíferas, quien sabe que otros elementos, pero fundamentalmente está la mayor reserva de agua dulce que va a ser un objetivo fundamental de las naciones del mundo».

Fuente: Juventud Marítima SOMU