Extractivismo y desguace: ¿Qué pasó con la mina de hierro en Sierra Grande?


El yacimiento de hierro de Sierra Grande, en el sudeste de la provincia de Río Negro, es considerado el mayor yacimiento de mena de hierro en Argentina. Fue explotado desde 1978, y el pueblo de Sierra Grande llegó a tener casi 20.000 habitantes, de los cuales 1.500 eran obreros de la actividad minera. Por Asamblea Territorio

Para su explotación, se fundó HIPASAM (Hierro Patagónico de Sierra Grande), fundado por la Dirección General de Fabricaciones Militares, el Banco de la Provincia de Río Negro y el Banco Nacional de Desarrollo. Es considerada también la mina subterránea más grande de Sudamérica, por la extensión de sus galerías (90 km. de galerías subterráneas). HIPASAM fue proveedora de los hornos siderúrgicos de la ex SOMISA (Sociedad Mixta Siderúrgica Argentina, una empresa siderúrgica estatal argentina).

En 1992 fue cerrada por Decreto, durante la presidencia de Carlos Menem, a pesar de las movilizaciones para que continuara en funcionamiento, debido a la pérdida de trabajo ocasionada. Finalmente, fue reactivada en 2006, durante la presidencia de Néstor Kirchner, mediante un acuerdo con empresas chinas que adquirieron el yacimiento.

Entre los principales problemas que la empresa ha generado desde entonces, han estado las voladuras de polvo de hierro en el puerto de Punta Colorada, cerca de playas de interés turístico y en las que se realiza pesca deportiva. Ante esto, ha manifestado su preocupación el municipio de Sierra Grande, vecinos y algunos legisladores provinciales. Estas voladuras provienen de las pilas de concentrado de mineral que la empresa deja cerca de las playas a la espera de los buques que trasladan el material a China (donde sería refinado).

También ha tenido problemas con el Departamento provincial de aguas, por la falta de pago del cánon de agua que utiliza, a pesar de que este organismo le facilitó el pago al reducir el monto.

Otro problema que ha tenido MCC está relacionado con las condiciones laborales para sus trabajadores, ya que la empresa ha sido denunciada por no contar con las medidas de seguridad e higiene que garanticen la salud de los mismos.

En los últimos años MCC ha llevado adelante despidos, más de 200, quedando sólo alrededor de 60 personas en el yacimiento. La empresa ya no extrae hierro, sólo se mantiene y espera a ver qué pasa con el precio del mineral, habiéndose desmantelado hasta el sindicato de los mineros, ya que sus delegados fueron los primeros en ser despedidos. Sólo se han dedicado a vender lo que tenían acopiado, con destino a EEUU o Australia.

Fuente: El Extremo Sur