Extranjeros en silencio


La compra-venta de tierras rurales en Río Negro por parte de capitales extranjeros presenta modalidades que se perfilan con cada operación particular, en el tiempo y el territorio. Un empresario norteamericano y otro italiano compraron tierras en áreas marginales de estepa, con valores económicos y financieros que sólo pueden inferirse por los capitales globales de sus poseedores, ante la falta de información pública y estudios que los expliquen. Por Susana Lara

En las últimas semanas resuena el nombre de Domingo Iannozzi, el empresario italiano víctima del mayor robo de ganado que reveló una organización cuatrera VIP. Además de ser propietario de campos en el norte de Santa Fe y un importante productor de soja, posee 31.000 hectáreas compradas en 2011 en el departamento Ñorquinco, estepa alta, las que tiene en producción y a nombre de una hija. Las chacras fiscales ubicadas junto al arroyo Ñorquinco no podría haberlas comprados por la ley de tierras 279, vigente en la provincia.

Por su parte, Eli Meir Libersohn, rabino norteamericano, compró en 2005 cinco campos que sumaban 32.000 hectáreas. En 2017 revendió uno de 5.000 hectáreas para un parque de generación de energía eólica en proximidades de San Antonio Oeste, que sigue en etapa de proyecto. Al igual que Iannozzi, al menos tres de esas parcelas no podría haberlas comprado por restricciones de la ley 279.

Estos flujos de capitales hablan de sí mismos y, a la vez, de las condiciones creadas por el Estado (nacional y provincial) y de todo el andamiaje institucional que favorecen su llegada, inserción local y crecimiento. A la par, se deterioran las condiciones para desarrollar la vida en el campo por parte de las familias criollas pobres y del pueblo mapuche-tehuelche, esté o no organizado en comunidades.

Caso uno

Al sur-oeste de Bariloche, el área Ñorquinco es extensa, con escasa población y muy mala infraestructura de servicios. Las mejores tierras son las regadas por los ríos y arroyos de deshielo, entre las que se encuentran las del grupo Benetton (estancia El Maitén). Es territorio de la vieja reserva indígena Ancalao, la comunidad Newen Twain Kom (NTK) y numerosas familias crianceras. Hay pocos animales en amplias superficies, y poco capital. Escasas chacras muy pequeñas sobre el arroyo Ñorquinco y el valle del río Chico hacia el este. Inviernos crudos en los que faltan las pasturas para la ganadería extensiva. En la zona del arroyo Fitamiche los hidrocarburos salen espontáneamente a la superficie.

Judith Hadwinger, propietaria de numerosos inmuebles sobre la costa sur del lago Nahuel Huapi, intervino en la venta de seis campos a Iannozzi, según consta en el Catastro público. El desembarco fue por 18 fracciones de tierra que figuran a nombre de María Laura Iannozzi, abogada. El Registro Nacional de Tierras Rurales en su momento registró la propiedad de ocho inmuebles que sumaban 23.000 hectáreas. Llegan a poco más de 31.000 con los campos comprados a Nicanor Troncoso, un poblador humilde con el que mantiene un juicio por el trámite de la escritura de la propiedad.

La mayoría de las operaciones fueron con propietarios privados, incluyendo la vieja estancia Fitalancao atravesada por el ferrocarril de trocha angosta que une Ingeniero Jacobacci (Río Negro) con Esquel (Chubut). Siete fracciones pequeñas, que suman menos de cien hectáreas, siguen figurando como propiedad fiscal. Laura Iannozzi no reúne las exigencias de ley para ser ocupante de esas tierras. La ley vigente exige que sea único lugar de residencia y única unidad productiva, aspecto que los sucesivos gobiernos provinciales desconocen para otorgar permisos de uso primero y ventas después a grandes capitales. En el último censo nacional agropecuario tenía unas 2.500 ovejas, unas vacas y lana acopiada esperando un repunte del precio internacional, precisó una fuente de un organismo nacional que conoce el terreno.

Caso dos

La vestimenta judía ortodoxa llamó la atención en Jacobacci, localidad ubicada sobre la ruta 23 que une la costa atlántica con la cordillera por el sur de la provincia. De la estación de servicio pudo haber salido el primer comentario. Después, unos muchachos dijeron que fueron contratados para alambrar. Por años se conoció la presencia segura de estos capitales, aunque de identidad desconocida.

Libersohn compró en 2005, en el momento de expansión de las operaciones fraudulentas con tierras fiscales orquestadas desde el riñón del gobierno provincial. De ese período son las maniobras de la zona andina denunciadas por Luis Bardeggia y Luis Bonardo, ex legisladores provinciales, que la justicia ordinaria encubrió con un fallo de 2017. A diferencia de las apropiaciones en favor del grupo belga BURCO y Tavistock (de Joe Lewis), las de Iannozzi y Libersohn pasaron totalmente desapercibidas, de acuerdo a las consultas hechas a numerosas fuentes para este informe.

En el Registro Nacional de Tierras Rurales, en su momento declaró dos propiedades en la zona de la laguna Carrilafquen Chica, según la documentación que disponemos. En el Catastro público consta que compró dos campos de propiedad fiscal a dos ocupantes diferentes. Los ocupantes fiscales no pudieron haberle vendido ni el empresario haber comprado, ya que es violatorio de la ley de tierras que sigue vigente, a pesar de los numerosos intentos por modificarla tanto en la década de los ‘90 como en los últimos años.

Esa zona es muy difícil para la producción agropecuaria: lluvias muy escasas, suelos salitrosos, unas pocas aguadas estacionales. Numerosas comunidades mapuches se reagruparon allí en los últimos quince años. Las alambradas no duraron firmes, las familias recuperaron el territorio y no se supo nada más en el pueblo sobre la gente de Libersohn. Pero los títulos de propiedad siguen a nombre suyo.

Más silencioso aún fue su desembarco en Bajo El Gualicho, depresión salina ubicada cerca de la zona de San Antonio. Poca población y muchos minerales, la zona volvió a ganar un espacio en la discusión pública por el interés por proyectos megamineros en las cercanías. Ahí conserva dos parcelas que suman unas 17.000 hectáreas que figuran a su nombre en el Catastro provincial, las que en su momento no declaró ante el Registro Nacional de Tierras Rurales. Al menos una de ellas la ocupaba un poblador sin título de propiedad, de acuerdo a la documentación del Catastro.

En 2017 se desprendió de 5000 hectáreas ubicadas a 40 kilómetros de la costa atlántica. Idun Agroenergía S.A. adquirió esa parcela y otras por un total de 23.000 hectáreas, para un proyecto de parque eólico durante la fiebre del financiamiento a las energías limpias de la pasada administración de Mauricio Macri. La aprobación en área de fronteras la informó en el Congreso el ex jefe de Gabinete, Marcos Peña, ante un pedido de informes. Esa parcela está atravesada por la línea de alta tensión que transporta energía desde Chubut, por lo que está estratégicamente ubicada en vistas de producir energía y subir al interconectado nacional. El proyecto está paralizado pero con aprobaciones de los organismos públicos nacionales.

Despliegue territorial del capital

Hace unos años, cuando ya había comprado tierras en Río Negro, Libersohn protagonizó un escándalo por la compra de tierras en La Rioja cuya resolución final se perdió para la prensa. Este empresario es propietario del fondo de inversión Tendec Three Inc., radicado en Estados Unidos, con el que habría hecho la operación de 200.000 hectáreas en Valle Hermoso, Chilecito. En 2008 formó Tendec Argentina S.A. para las actividades agropecuarias e inmobiliarias, aunque es más conocido por tener una firma de certificaciones de alimentos según la tradición judía con asiento en Uruguay. En la Patagonia, un desconocido. Lo mismo Iannozzi, con un administrador viviendo en Dina Huapi, localidad vecina a Bariloche, estratégicamente ubicada para acceder a Ñorquinco.

En los dos despliegues territoriales, las trampas institucionales desplegadas desde el Estado favorecen las operaciones de compra-venta de tierras rurales.

Javier Grosso, geógrafo investigador de la Universidad Nacional del Comahue, realizó las cartografías para este informe.

Fuente: El cohete a la Luna