Menem y el modelo minero vigente en Argentina


Gracias a las políticas y leyes del menemismo las grandes multinacionales mineras lograron desembarcar en la Argentina para comenzar la explotación de los recursos mineros del país. Fueron beneficiadas con un entramado legal muy favorable y regalías bajísimas. Esquel fue la piedra en el zapato con la que tropezaron hace casi 20 años frente al amplio rechazo popular.

El legado de Menem

La Ley 24.196 de “Inversiones Mineras” es un legado del expresidente Carlos Menem que se mantiene vigente a 28 años de su sanción y aún marca el escenario productivo metalífero. Argentina recibió no menos de 60 inversiones apenas se reglamentó.

Entre tanto debate político que dejó la partida del expresidente Carlos Saúl Menem, asoma -prácticamente en silencio- la sanción de la Ley 24.196.

Se trata de la normativa fundamental que generó las condiciones óptimas para el desarrollo de la minería metalífera en el territorio nacional.

La expansión del modelo extractivo-exportador que experimentó Argentina a inicios de la década de 1990 fue de la mano de la política de privatizaciones de las empresas estatalesque estuvo orientada no sólo hacia los servicios públicos, sino también hacia los hidrocarburos y a la totalidad de los recursos naturales.

En consonancia, durante aquella década la mayor parte de los países latinoamericanos al igual que Argentina- llevaron a cabo una profunda reforma del marco regulatorio, que permitió a empresas transnacionales desembarcar en la región.

Bajo este escenario, la Ley 24.196 fue sancionada por el Congreso de la Nación el 28 de abril de 1993 y promulgada el 19 de mayo de ese mismo año.

Este estructuramiento jurídico dejó atrás los conceptos coloniales en los que predominaban las reglas nacionales que regían la actividad a inicios de 1990, marcando así uno de los legados que dejó el riojano en su paso por la primera magistratura del país.

En el texto fueron tratados aspectos como las “inversiones mineras”; “ámbito de aplicación”; “tratamiento fiscal de las inversiones”; “estabilidad fiscal”; “impuesto a las Ganancias”; “evalúo de reservas”; “disposiciones fiscales complementarias”; “importaciones”; “regalías”; “conservación del medio ambiente”; “autoridad de aplicación”.

23 años después

A 23 años de la puesta en vigencia, claramente se vislumbra que aquella norma y la Reforma de la Constitución de 1994, puso a Santa Cruz -entre otros distritos- en las puertas de un desarrollo productivo impensado hasta ese momento.

La ley facilitó la entrada en producción de Cerro Vanguardia S.A en 1998 -en cercanías a San Julián- emprendimiento de oro y plata.

Los debates que debe darse la minería argentina hacia adelante para alcanzar un nuevo salto cualitativo son muchos.

Sin embargo, objetivamente la actividad reconoce que bajo la primera presidencia de Menem, la industria de oro y plata inició un camino de desarrollo que aún debe construirse bajo un marco legal que garantice la aplicación de las mejores prácticas disponibles junto a los protagonistas, que son las provincias.

Inversiones

El secretario general de AOMA Santa Cruz, Javier Castro, analizó en declaraciones a La Opinión Austral que para la provincia patagónica -hoy convertida en la mayor productora y exportadora de metales- fue “un hecho importante que abrió las puertas del desarrollo en la etapa de Néstor Kirchner como gobernador” permitiendo un nuevo proceso de “inversiones en el Macizo del Deseado”.

En esa misma sintonía se mostró el secretario general de AOMA Nacional Héctor Laplace: “Las leyes sancionadas por unanimidad permitieron, bajo su gobierno, el arribo de la nueva minería a la Argentina; fueron a la vez una demostración de diálogo y consensos para que exista en nuestro país una política de Estado, que tras veintisiete años, siguen en vigencia y son, en la actualidad, vitales para el desarrollo económico de la República”.

Facundo Huidobro, vicepresidente de la Cámara Empresaria de Salta, dijo a La Opinión Austral que la minería argentina tiene que “valorar el aporte que hizo el expresidente”.

Ni bien reglamentada la 24.196, el país recibió “una gran ola de inversiones entre 1994-1995, el inversor esperaba un marco de previsibilidad y estabilidad que era muy difícil en la Argentina de aquel momento”.

El salteño resaltó en su diálogo con La Opinión Austral que las “inversiones no tardaron en llegar. En lo inmediato el país registró la llegada al menos- de 60 empresas juniors, algunas se mantienen vigente en la actualidad y otras quedaron en el camino”.

En Santa Cruz, “Cerro Vanguardia” es un claro ejemplo; en Salta permanece “Proyecto Lindero”, mientras que en Catamarca se encuentra “Bajo de la Alumbrera”.

Proyectos como Vanguardia y Alumbrera fueron el resultado de aquella ley

En esta sintonía, especialistas mineros recalcaron a lo largo de los años que la ley madre es mirada por los países mineros como una “ejemplar” para el fomento de inversiones.

“Para esa época fue una ley de avanzada que permitió insertar a la Argentina en el plano de las inversiones y se reactivaron proyectos que durante años habían permanecido estancados”, observó Huidobro.

Argentina otorgó estabilidad fiscal al inversionista por el periodo de 30 años

Seguidamente, señaló que “en su momento fue criticada por sectores de la sociedad aduciendo que otorgaba estabilidad fiscal a los inversores por un período de 30 años, que no es lo mismo que beneficios fiscales”.

Fuente: El Extremo Sur / La Opinión Austral