Elecciones en Catalunya: el independentismo obtuvo mayoría absoluta de votos y bancas en el Parlamento


Columna del Col·lectiu de Solidaritat amb els Països Catalans de Viedma-Patagones. El catalanismo independentista institucional volvió a tener más del 50% de los votos y las bancas del Parlament tras las elecciones del pasado 14 de febrero. Tras 85 años de lucha social y política y luego de tres elecciones consecutivas (2015, 2017 y 2021), no paran de crecer los apoyos a las opciones republicanas autodeterministas y emancipacionistas del pueblo nación catalán en contra del Estado monárquico-imperialista y subordinacionista-español. Por Dino Di Nella y Elisabet Almeda Samaranch

El 14 de febrero de 2021, en elecciones al Parlament de Catalunya para constituir un nuevo gobierno catalán, la gran noticia fue que el voto es expresamente mayoritario y a favor de opciones republicanas autodeterministas y emancipacionistas del pueblo nación catalan. Aunque suficientemente relevante, la información así presentada adolece de su historización y contexto.

En efecto, por decimotercera vez consecutiva (desde que entró en la agenda de los programas electorales de los partidos políticos, a partir de 2012) el conjunto de los partidos políticos que defienden los derechos y soberanía del pueblo-nación catalán, han ganado las elecciones que se desarrollan en este territorio. 

Por tercera vez consecutiva (2015, 2017 y 2021), el voto a representantes al Parlament Catalán fue ampliamente favorable al derecho a decidir, en un referendum vinculante sobre su futuro político, social y económico, esta vez, con el 60% de los votos positivos absolutos emitidos y de las bancas/escaños de sus representantes al Parlament.

Y por primera vez desde la guerra civil española y contra Catalunya -hace 85 años- se consensúa mayoritaria, popular y electoralmente mandatar al Parlament para que ese futuro político, social y económico, pase por independizarse del Estado monárquico-imperialista y subordinacionista-español. 

Sin embargo, esta elección del 14-F en el Principat de los Països Catalans nos revela algo mucho mas importante: expresa un país con una amplia vertebración y homogeneidad sociopolítica en todo su territorio y entramado político institucional. 

Para demostrar la certeza de esta afirmación, podemos corroborarlo -entre otros- con los siguientes datos electorales:

  1. mayoría absoluta en mas del 90% de su superficie, y cerca de su 70% con mas de 2/3 partes de apoyo electoral a partidos independentistas;
  2. mayoría absoluta en 9 de cada 10 de los 947 territorios municipales; y
  3. tendencia de aumento sostenido de apoyo al independentismo desde las elecciones de 2012 y consolidada ya en 2015, 2017 y 2021 (en esta última, con un aumento de su apoyo en porcentaje de votos en 2/3 partes de sus municipios y en 40 de sus 42 comarcas supramunicipales -las dos restantes, bajando menos de 2 puntos, no obstante permanecer por encima del 70 y 80%-).

Y aún en el 10% de territorio restante y los poco más de 100 municipios sin mayoría independentista, hay una clara mayoría absoluta de votos a favor de partidos políticos que propugnan efectuar una anmistía general a quienes -Lawfare mediante- son encarcelados/as, exiliados/as o perseguidos/as penalmente por impulsar una ruptura democrática del estado español (cerca de 3000 líderes y militantes sociales y políticas de Catalunya, encausadas desde 2017), y de hacerlo de forma no violenta, a través de un referéndum vinculante sobre la independencia del Principat de Catalunya.

El contexto de la lucha por los derechos y la soberanía de los Països Catalans, potencia aún más esta gesta, desarrollada pacíficamente desde abajo y a la izquierda, en el corazón de esta neoliberal y genocida Europa de las fronteras y su pretendida, mimada, modélica y fashion Barcelona.

Historia y Contexto

El proceso histórico data desde 1714, es decir desde la pérdida del control de las instituciones y sometimiento popular de los seis países que definen a Catalunya (y no solo a su Principat; ver en Mapa Nº 1 de Wikipèdia, erróneamente referenciado el Principat como simplemente, Catalunya). 

Mapa Nº 1: Països Catalans (Catalunya: Principat)

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También se ancla en la configuración comunitaria en las veguerías y comarcas de la república catalana de 1931-1935, como forma de vertebración territorial (ver mapa Nº 2). 

Mapa Nº 2: Països Catalans: Organización política por Comarcas

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Y se actualiza con el ciclo de involución de derechos democráticos, recentralización estatal y neo subordinación político-judicial desplegado por las instituciones europeas y españolas desde el período 2000-2006. Más aún, este ciclo se acentuó desde 2010, entre otras causas, tras el recorte sustantivo de la vigencia del Estatut de Autonomía de Catalunya, aprobado por las cortes españolas y el parlament del Principat catalán, y ratificado por referendum popular autonómico.

Como parte de dicho proceso, el pueblo-nación catalán inició un nuevo ciclo de lucha social, económica y política de liberación nacional y social. Ello acabó por consagrar, el más complejo, masivo e inédito proceso popular de desobediencia civil no violenta en toda la historia del territorio europeo. 

Su visualización a nivel internacional, se produjo a través de la repercusión periodística de tres fenómenos centrales, desarrollados especialmente entre el 1 y 3 de octubre de 2017, por mas de 2.000.000 millones de personas. En primer lugar, las múltiples y sostenidas movilizaciones multitudinarias, desbordando y arrastrando a las instituciones gobernamentales catalanas hacia sus reivindicaciones. En segundo lugar, la gestación, organización y realización de un nuevo referendum popular, esta vez de autodeterminación, con victoria independentista, pese a la feroz, deliberada, indiscriminada e inaudita represión policial e institucional española (con complicidad de las instituciones europeas). Y en tercer lugar, el paro general total con movilización masiva, transversal e intersectorial como respuesta a la represión estatal.

La criminalización social; la represión sociopolítica; la extirpación político-judicial de sus liderazgos; el expolio y la asfixia económica y administrativa; la disolución, intervención, aislamiento de sus instituciones, la ocupación militar y/o policial del territorio; la generación o azuzamiento de conflictos entre parcialidades catalanistas; y la banalización y fractura de su cultura y de sus principales expresiones; nunca dejaron de estar presentes como respuestas del subordinacionismo monárquico español al liberacionismo republicano del pueblo-nación de Catalunya. Sin embargo, desde 2017, todas ellas se exarcerbaron de tal forma, que -según sus impulsores- no podía acabar sino con la marginalidad profunda -sino liquidación total- de las aspiraciones de liberación nacional y social de este pueblo. 

Tal posicionamiento político adquirió además un amplio apoyo en las elecciones españolas de 2019, especialmente en la españa hegemónica. Allí, además de los medios de comunicación y el Poder Político-Judicial, es clara mayoría absoluta el denominado “trifachito”. El Partido Popular, Ciudadanos y Vox, luchan en todos los niveles y frentes institucionales y sociales por una involución en el ejercicio de los derechos democráticos, a épocas anteriores al régimen tardofranquista que emergió en el 78. Y los otros partidos estatales, PSOE -actualmente cercano a muchos de dichos postulados-, y Podemos -con muy poco poder dentro de la coalición de gobierno-, solo tienen 150 diputados en el congreso español, sin mayoría absoluta y apenas sostenidos de forma puntual y aleatoria por los partidos de los pueblos-naciones disidentes.

Pero no solo las aspiraciones de liberación nacional y social del pueblo-nación catalán no han desaparecido, sino que, por el contrario, la movilización social, la representación político-institucional y el voto a favor de opciones republicanas autodeterministas y emancipacionistas, no dejan de crecer. 

Veamos su concreción en los datos del recuento provisional de votos de las Elecciones del 14 de febrero 2021 en Catalunya. Para ello, debe comenzarse por visualizar que uno de los aspectos que se consolidan con esta elección, es la claridad, sencillez e inmediatez de los estudios sociodemográficos de los resultados de las elecciones que han desarrollado varios medios de comunicación digitales alternativos a las grandes corporaciones mediáticas (cada vez menos hegemónicas en Catalunya), y la distancia sideral que existe en la cobertura, precisión, profundidad, calidad y nivel de explotación de los datos oficiales entre éstos y los primeros. En especial, los mapas interactivos sobre las elecciones catalanas del 14-F y las columnas de opinión que han desarrollado medios como Vilaweb, Nacio Digital, El Nacional, la Directa o el Diario, son además de una muy buena noticia para la salud del derecho a la comunicación pública, la mejor instancia para profundizar en la interpretación electoral de los resultados. 

Otro aspecto destacable, son los estudios sobre el perfil sociodemográfico que pueden proyectarse, a partir del análisis de los resultados de cada partido en cada sección electoral, que prácticamente en directo llegó a ser consultable hasta en una unidad mínima de unas pocas calles o manzanas. De entre estos, destacan el perfil de cada partido respecto el nivel de ingresos de los barrios, la edad, el sexo, el nivel de estudios, el tamaño o densidad poblacional de la localidad, o el arraigo familiar en el territorio (nacidos en el municipio, fuera del territorio, o fuera del estado o extranjero). 

Muchas de las variables citadas se correlacionan entre sí. Por ejemplo, el voto independentista con el nacimiento en Catalunya y la residencia en ciudades medianas y pequeñas del/la votante. O el voto a la ultraderecha españolista con población predominantemente joven, masculina, desocupada, nacida en diversos lugares del estado español y residentes en territorios de alta explotación turística o industrial del litoral o cordones metropolitanos de grandes ciudades, lugares donde tienen una alta presencia de inmigrantes de origen africano, asiático o latinoamericano. 

En particular, recomendamos las diversas presentaciones efectuadas sobre ello por Raúl Sánchez, Victòria Oliveres y Ana Ordaz para El Diario.es, o las de Roger Tugas Vilardell para Nació Digital, o por la propia Redacción de Vilaweb, todas palabras en las que nos solemos basar en este artículo y a las cuales remitimos para su profundización.

No obstante, cabe destacar que tales correlaciones no explican relaciones de causalidad eficiente, directa, inmediata o prevalente entre el voto y esas variables. En cambio, el análisis desde la lógica de los bloques de partidos o coaliciones respecto a su posicionamiento político ante la subordinación, soberanía o independencia del pueblo nación catalán, se vuelve, como se verá seguidamente, la variable con mayor poder explicativo del resultado electoral. 





Datos del Escrutinio

Las elecciones se reflejan en los datos oficiales que se presentan en las Figuras 1 y 2, donde puede apreciarse un gran aumento de la abstención (en mas de 1.340.000 votos, es decir, de 20,9 al 46%). Sin embargo, cabe tener en cuenta algunas premisas. 

Figura 1

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Fuente: Generalitat de catalunya (https://resultats.parlament2021.cat/; rec. 15/02/2021)

Figura 2

Interfaz de usuario gráfica, Aplicación, Tabla

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Fuente: Generalitat de catalunya (https://resultats.parlament2021.cat/; rec. 15/02/2021)

Por una parte, un sistema parlamentario difiere de un sistema presidencialista, en donde la simple mayoría de votos define al ganador. La votación indirecta del President en manos de los pactos parlamentarios, potencia -especialmente en escenarios de alta pluralidad de la representación popular- la necesidad de reconocer los eventuales aliados postelectorales. En estas elecciones, con un vector tan claro en la estructuración del comportamiento electoral y la política de pactos postelectorales, como es la posición política respecto de los derechos y la soberanía de los pueblos, podemos reconocer cuatro bloques de partidos diferenciados (sin perjuicio de otras categorías clásicas de la ciencia política, como derechas e izquierdas, o partidos de masas o testimoniales, etc.).

Para la designación y reconocimiento de estos bloques, dejaremos de lado las autodenominaciones y terminologías al uso, que principalmente las corporaciones y cavernas mediáticas españolas superion implantar, pretendiendo legitimar con su machacona reiteración, construcciones de sentido puramente ideológicas que condicionan totalmente el abordaje (y de cualquier conclusión posible), tales como separatistas y unionistas, o independentistas, soberanistas y constucionalistas. En cambio, utilizaremos otras que además de resultarnos más adecuadas a la materialidad del fenómeno a describir, nos confieren una importante dosis de comodidad -incluso confort- analítico e intelectual. 

En primer lugar, el bloque de partidos del Liberacionismo republicano independentista catalán (las coaliciones encabezadas respectivamente por ERC, Junts, CUP-G, PDCat, Primàries, FNC y PNC). 

En segundo lugar, las formaciones del Liberacionismo republicano que reconociendo los derechos y soberanía de los pueblos en general (y consecuentemente, su derecho a decidir en referendum y a luchar para lograr un mayor consenso en torno a su ideario sin persecuciones punitivas), mantienen una calculada indefinición respecto a la independencia o subordinación catalana al Estado español (hoy representados en la Coalición electoral de En Comú-Podem). 

En tercer lugar, el bloque de partidos del Subordinacionismo monárquico español (las coaliciones encabezadas respectivamente por PSC-PSOE, Vox, Cs y PP). 

Y en cuarto lugar, los votos no atribuibles a ninguna de las tres opciones anteriores, dirigidos de forma alternativa a otros partidos políticos no definidos soberanamente o con muy baja o nula representatividad, o al voto en blanco o nulo. 

En efecto, las elecciones en el Principat de Catalunya suelen mostrar un comportamiento muy estático, de trasvase lento y gradual de votos entre bloques, aunque con una muy dinámica y alta tasa de trasvase entre coaliciones o partidos intrabloque (generalmente condicionado por el “voto últil”, en favor de una opción que se presume mas conveniente o ganadora dentro de las opciones del propio bloque). En consecuencia, en los sistemas parlamentarios la “victoria electoral” (cuando no conlleva mayoría absoluta) no expresa cabalmente la voluntad popular de gobierno de las instituciones, sino que es la conformación de los bloques de alianzas posibles la que mejor la refleja.

Por otra parte, los datos de participación y su interpretación vienen condicionados por diversos aspectos. Entre los que caben destacar, mencionamos el forzado calendario electoral, fruto de la inhabilitación político-judicial del President català, Quim Torra, y de la imposición de su realización por orden judicial pese a las recomendaciones sanitarias que alertaban -y asustaban- de los riesgos de contagio por la pandemia de la Covid-19 que comportaban. También, es dable mencionar las excepcionales condiciones de represión y hostigamiento en las que se realizaron las elecciones de 2017, que supusieron un record histórico de participación. Sin embargo, en esta ocasión -2021- la participación llegó a un incuestionable 53,5%, por encima de las elecciones realizadas últimamente en la zona -con etapas de la pandemia mucho mas controladas-, como las de Portugal (39%), e incluso de las de Galicia y Euskal Herria de julio de 2020. 

Por supuesto, la diferencia en casi 30 puntos entre estas dos elecciones al Parlament del Principat, plantea dudas sobre su comparabilidad y la trazabilidad de sus resultados. Especialmente, por la amplia diferencia de votos recibidos por cada coalición, entre las que destacan el casi millón de votos (de 1.100.000 obtenidos) que en solo dos años perdió Ciudadanos. Pero, como puede observarse en el resumen de la Figura 3, los resultados sí mantienen una alta proporcionalidad en el impacto de la abstención respecto a la pérdida sufrida en los bloques electorales de entre un 30 y un 40% de los votos. 

Por todo ello, la participación y el comportamiento electoral respecto de las opciones políticas estratégicas del pueblo-nación catalán del Principat, se explica mejor a partir de los bloques electorales indicados, que en función de los votos recibidos por cada partido político. 

Desde ya, si bien desde la lógica de los bloques de partidos, la cuestión de los votos concretos a cada partido se vuelve casi abstracta (todos los votos suman para el mismo bloque), el sistema de voto por coalición sí que puede tener un impacto en la cantidad de bancas obtenidas. En efecto, en un sistema D’Hont los votos “no suman” de la misma manera si se cuentan como un único Bloque, a si se cuentan por separado los de cada coalición por separado (de ahí las propuestas de configurar “primarias” o acuerdos para listás únicas intrabloques). No obstante, como el fin principal de este texto es visualizar el sentido y la repercución político-electoral del voto y solo subsidiariamente su incidencia en la conformación de mayorías parlamentarias para la constitución del gobierno de la Generalitat y otros acuerdos sobre la orientación del mismo, mantendremos el análisis basado en los Bloques de Coaliciones electorales ya citados.

En esa inteligencia, el resumen de la Figura 3 y los mapas que ilustran esta nota, nos presentan la distinción de los resultados según estos tres bloques político-electorales (de acuerdo a los fines de esta nota, dejamos para otra ocasión el análisis del bloque de los otros partidos políticos, el voto en blanco o el voto nulo, en función de su baja variabilidad e incidencia en la lectura general de los resultados). 

Tabla

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Para empezar en esa línea, podemos comprobar (siguiendo “números redondeados” en la Figura 3, a los efectos de facilitar su lectura y seguimiento), que en 2021 el bloque del Liberacionismo republicano independentista obtuvo 1.450.000 votos (el 50,4%); el bloque del Liberacionismo republicano indefinido obtuvo 195.000 votos (el 6,8%) y el bloque del Subordinacionismo monárquico obtuvo 1.140.000 votos (un 39,7%). 

Respecto de 2017, en 2021 se “perdieron” más de un millón y medio de votos. El bloque del Liberacionismo republicano independentista perdió 630.000 votos (un 30% de lo obtenido); el bloque del Liberacionismo republicano indefinido perdió 130.000 votos (40%) y el bloque del Subordinacionismo monárquico perdió 760.000 votos (un 40%). El impacto del aumento de la abstención, si bien es menor en el bloque independentista, no parece ser la principal causa que explica los resultados globales obtenidos. 

Sí, en cambio, se observa una gran asimetría intrabloque (ver Figura 2). Por ejemplo, hay partidos como PSC-PSOE o CUP que mantienen o mejoran levemente sus números absolutos de votantes (lo que en términos porcentuales les representa cerca del doble de los porcentajes obtenidos en 2017). Otros pierden muchísimos votos, pero se mantienen en porcentajes de votos similares (como ERC). Y otros, pierden muchísimos votos, representándoles retrocesos en porcentajes amplios (como Ciudadanos) o moderados (como EC-Podem o PP). Solo algunos de los partidos que no se habían presentado en anteriores elecciones tuvieron, como es lógico, avances significativos en cantidad y porcentaje de votos (como Vox). Los casos de Junts i PDCat es particular, ya que en 2017 habían concurrido a las elecciones en coalición, mientras que en 2021 fueron separados, de tal forma que su trazabilidad no es fácilmente comparable de una elección a otra, aunque los datos oficiales le adjudiquen a sus resultados de 2021 como aumentos de votos. 

Territorialidad de la Mayoría Absoluta del Voto Liberacionista Republicano Independentista 

En el Mapa Nº 3 se presentan los 947 municipios que componen el Principat de Catalunya. Podemos ver que casi todo el territorio (color azul) cuentan -sumados- con más del 50% de votos a partidos del Bloque liberacionista republicano independentista, mientras que solo en parte del Vallès y de la costa marítima que va entre Barcelona y Tarragona (color blanco) no alcanzan ese umbral. Son prácticamente nueve de cada diez municipios los que han alcanzado este umbral. En concreto, ERC, Junts, la CUP, el PDECat y las otras fuerzas independentistas minoritarias han sumado más de la mitad de apoyos en 837 de los 947 municipios, el 88,4% del total. Son 35 municipios más que en 2015 y 25 más que en 2017 (solo en uno, Batea, se retrocedió del 50 al 48% en 2021). 

Mapa Nº 3: Mayoría Absoluta del Voto Liberacionista Republicano Independentista Por Municipios

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Fuente: Vilaweb (Rec. 17/02/2021)

Intensidad del Voto por Municipios

Si se pormenoriza el ámbito local respecto de la intensidad del voto Liberacionista Republicano Independentista, se comprueba que la mayoría absoluta se da en más del 90% de su superficie (Mapa Nº 4, color verde) y cerca de su 70% cuenta con mas de 2/3 partes de apoyo electoral a partidos de este Bloque (verdes mas intensos). Incluso, podemos constatar hasta 35 municipios donde el liberacionismo republicano independentista ha conseguido más del 90% de los votos (verde oscuro). 

Mapa Nº 4: Intensidad del Voto Liberacionista Republicano Independentista Por Municipios

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Fuente: Nacio Digital (Rec. 17/02/2021)

En el mismo sentido, puede destacarse que salvo de forma realmente excepcional, no hay municipios en los que el voto Liberacionista Republicano Independentista se cuente con menos del 40% de apoyos, ni en donde éste no haya avanzando o ampliado su apoyo (en 2021 solo en un municipio el independentismo ha retrocedido a menos del 50% de voto independentista, una vez alcanzado ese umbral: Batea, con 895 votantes, pasó de 50% a 48%). 

Contrasta con esta realidad, su contracara, visualizable en el Mapa Nº 5, sobre la  Intensidad Por Municipios del Voto Subordinacionista Monárquico. Más aún, este mapa nos permite ver la tendencia de pérdida progresiva de los municipios con mayoría absoluta del Subordinacionismo monárquico unionista, a la vez que aumento sostenido de apoyo al independentismo desde las elecciones de 2012 y consolidada ya en 2015, 2017 y 2021 (en color verde suave y fuerte, se observan los municipios que respecto de 2015, fueron perdiendo la mayoría absoluta del Subordinacionismo monárquico en 2017 y 2021, respectivamente). 

Mapa Nº 5: Intensidad del Voto Subordinacionista Monárquico Por Municipios

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Fuente: Nacio Digital (Rec. 17/02/2021)

Lo que este Mapa Nº 5 no muestra, sin embargo, es que aún en ese 10% de territorio restante y los poco más de 100 municipios sin mayoría independentista (en color rojo o rosado), hay en conjunto una clara mayoría absoluta de votos a favor de partidos políticos de los dos bloques liberacionistas republicanos, que propugnan efectuar una anmistía general de quienes son represaliados por impulsar una ruptura democrática del estado español, y de hacerlo de forma no violenta, a través de un referéndum vinculante sobre la independencia del Principat de Catalunya. En el total del Principat, no llegan al 40% quienes se oponen a estas dos ideas políticas (aunque no tengan consenso sobre que hacer al respecto).

Por otra parte, los municipios en donde la engañosa suma de los votos del bloque subordinacionista monárquico y liberacionista republicano indefinido permiten afirmar que el independentismo no ha logrado superar el 50% de votos, se encuentran geográficamante muy concentrados, sin cobertura o despliegue territorial, mayoritariamente en la zona metropolitana de Barcelona o en el litoral marítimo del sur del Principat (costa de alta explotación turística ubicada entre Barcelona y Tarragona). 

Se trata de municipios que agrupan algunas de las ciudades más pobladas, como Barcelona (47,1% de voto independentista), Cornellà de Llobregat (25,5%), Hospitalet de Llobregat (27,3%) y el Prat de Llobregat (29,8%) en el Baix Llobregat; San Coloma (23,4%), Sant Adrià del Besòs (30,3%) y Badalona (37,9%) en el Barcelonès Nord; Tarragona (40,8%) en el litoral sur, o Terrassa (45,5%) y Sabadell (46,3%) en el Vallès. 

No obstante, aún en el área metropolitana de Barcelona y el litoral sur -que son las zonas que históricamente ha tenido menos votos independentistas- el liberacionismo republicano ha ido avanzando sus posiciones. Por ejemplo, lo constituye el hecho de que ya hay siete municipios del Baix Llobregat que hoy superan el 50% de votos a favor de partidos del liberacionismo republicano independentista, como Sant Just Desvern, Molins de Rei, Corbera de Llobregat, Torrelles de Llobregat, Begues, San Clemente y Cervelló.

Otro aspecto a considerar es, desde la perspectiva dinámica o evolutiva del voto a nivel municipal, que el porcentaje de voto a partidos del liberacionismo republicano independentista se ha incrementado –en 2021, respecto a porcentajes de 2017- en más de dos tercios del total de municipios (661 municipios, cayendo o manteniéndose estable en 286), lo que evidencia que el apoyo a estas formaciones se incrementa de forma bastante generalizada. Además, donde el voto independentista baja, es en lugares donde el nivel de implantación era ya bastante mayoritario, mientras que sigue creciendo en las zonas tradicionalmente más unionistas para la subordinación a la monarquía españolista.

En consecuencia, se observa con claridad que a nivel municipal, especialmente respecto a los municipios con 50% de los votos a favor del subordinacionismo monárquico, hoy son menos, y con menos apoyo.

Intensidad del Voto por Comarcas

Quizás esta tendencia puede ser observada mas palmariamente a traves del análisis de las elecciones según demarcaciones políticas históricas del Principat: las Comarcas (Ver Mapa Nº 6). En este nivel supralocal, los partidos del liberacionismo republicano independentista poseen la mayoría absoluta de votos en 35 de las 42 comarcas (dos más que hace tres años). Solo se han situado entre el 40 y el 50% en el Tarragonès (41,2 %), el Barcelonès (43,2%), el Baix Penedès (44,8%), el Vallès Occidental (45,4%) y el Garraf (48%), y por debajo del 40% únicamente en el Vall d’Aran (32,2%) y el Baix Llobregat (36,6%). En cambio, han superado el 60% en casi todas las demás comarcas, incluyendo más del 80% en varias comarcas como el Pla de l’Estany (83,2%), el Berguedà (80,3%), el Priorat (80,5%) y el Pallars Sobirà (80,3%).

Mapa Nº 6: Intensidad del Voto por Comarcas

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Fuente: Nacio Digital (Rec. 17/02/2021)

Pero esta evolución se ve más claramente a nivel supramunicipal o comarcal, cuando comprobamos que el porcentaje de votos a los partidos del liberacionismo republicano independentista ha aumentado entre 2017 y 2021 en 40 de las 42 comarcas del Principat (Ver mapa Nº 7). 

Mapa Nº 7: Variación del Voto a los partidos del liberacionismo republicano independentista

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Fuente: Nacio Digital (Rec. 17/02/2021)

De hecho, sólo cae en dos comarcas, el Pallars Jussà (-1,8 puntos) y el Priorat (-0,4 puntos), porcentajes que resultan irrelevantes si se tiene en cuenta que el total conseguido el 14 -F de 2021 en esas comarcas está ya en un altísimo 71,4%, y 80,5%, respectivamente. En las otras 40 comarcas, como decíamos, el nivel de apoyo crece, incluyendo todas las que aún se encuentran por debajo del 50%, como el Baix Penedès (+5,2 puntos), el Vallès Occidental (+4,6), el Tarragonès (+4,5), el Baix Llobregat (+3,4), el Garraf (+3) y el Barcelonès (+2,4).

Por supuesto, si a ello se le sumara el voto del liberacionismo republicano del “Ni” aglutinado en torno a la coalición electoral de En Comú-Podem (que se declara, insistimos, a favor del derecho a decidir del pueblo nación catalán por medio de un referendum y a favor de una anmistía contra sus últimos impulsores, aunque sus líderes y principales dirigentes se mantienen indefinidos en su intención de voto en ese eventual referendum), toda Catalunya (en circunscriupción única) llegaría a casi el 60% de apoyo electoral. Es decir, a favor de una resolución democrática por medio del voto directo del pueblo y sin represión, y solo en el Baix Llobregat permanecería por debajo del 50% de apoyo a esta resolución política. Estamos refiriéndonos a un máximo del 60% de la población de menos del 1,5% del territorio, delimitado en una de las 42 comarcas del Principat de Catalunya… Sin dudas, este es uno de esos casos emblemáticos en donde se puede afirmar que la población de casi todo el territorio de un país, quiere ejercer su derecho a decidir sobre el futuro político, social y económico de ese Territorio.

Lo que viene

Queda por ver como se instrumenta parlamentaria, gubernamental e institucionalmente, esta voluntad inequívoca de ruptura democrática. En particular, la incidencia que otras variables de la representación política y las bancas emergentes de las elecciones 2021 puedan tener. Por ejemplo, la incidencia de género que un parlamento casi paritario pueda provocar en las instituciones, con el 47,4% de mujeres diputadas, el porcentaje más alto de la historia del Parlament; el palmario giro a la izquierda (social, económica, ecológica, sanitaria, securitaria) del independentismo institucional, sin margen para otras propuestas menos rupturistas, y el rol de un movimiento social catalán revuelto, empobrecido, harto y desconfiado de las instituciones y sus transitorios ocupantes; o el evidente giro a la ultraderecha -a tono con las políticas y exigencias de las instituciones europeas- de la amplia y derechizada oposición parlamentaria subordinacionista, sin casi margen para las otras propuestas rupturistas de la raquítica izquierda española.

Por lo pronto, en las primeras 72 horas después de las enésimas elecciones que no logran ganar al catalanismo político institucional, el subordinacionismo monárquico, a través de la caverna mediática de los medios de comunicación del régimen, del “partido político-judicial español” (que no se presenta nunca a elecciones, pero que juega sus cartas en todas las decisiones políticas de la actualidad, con el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional a la cabeza), y hasta de la Fiscalía y el Consejo de Ministros españoles designados por Pedro Sánchez (incluso el propio Presidente), se han lanzado de lleno a una agenda de provocación, agitación, criminalización y represión contra los derechos y la soberanía de los pueblos y sus defensores. 

Ello no solo “coincide” en el tiempo con el calendario en que deben conformarse los pactos de gobernabilidad y la investidura del nuevo gobierno catalán. Permite además, vislumbrar la dirección que irá tomando el nuevo ciclo de confrontación contra el Estado imperialista español y hasta que punto, el ejecutivo del PSOE se alineará con el “trifachito” del Partido Popular, Ciudadanos y Vox o sus máximas. Todo parece presagiar -incluida las exigencias y posicionamientos sociales, políticos, económicos y ecológicos de las instituciones europeas-, por un lado, un estado en descomposición, con una acelerada involución en el ejercicio de los derechos democráticos hasta posiciones tardocolonialistas, capitalistas, sexistas y punitivistas, cuasifranquistas… puro fascismo social. Y por otro, una inevitable resistencia social de los pueblos, antiimperialista, anticapitalista, antiextrativista, antimachista y antirepresiva, con capacidad para superar definitivamente el régimen del 78. Ya se irá viendo desde los próximos días…

Para citar el artículo: Di Nella, D. y Almeda Samaranch, E. (2021)Elecciones en Catalunya: el independentismo obtuvo mayoría absoluta de votos y bancas en el Parlamento; en Apostillas sobre Control Social y Derechos Humanos (ISSN 2718-6229) del 18/02/2021. Enlace: https://www.adalqui.org.ar/blog/2021/02/18/elecciones-en-catalunya-del-14-f-el-catalanismo-independentista-institucional-vuelve-a-tener-mas-del-50-de-los-votos-y-las-bancas-del-parlament/ (Recuperado el dd/mm/aa).