Pautas para un abordaje integral del delito de género


Columna Salud, poder, subjetividad y política. Un enfoque prevencional comunitario desde la clínica de la vulnerabilidad psicosocial. Las presentes reflexiones toman en consideración algunos errores y desconocimientos más comunes en el abordaje de la prevención de delitos de género, sobre todo y en especial el femicidio. En un segundo momento, presentaremos algunas pautas para una propuesta superadora de las políticas actuales en la materia que incluyan la complejidad del fenómeno, así como a todos sus partícipes, poniendo el foco en la disminución de estos delitos en sus formas más graves en lo que se llama prevención situacional. Por Yago Di Nella*

Introducción

Las presentes reflexiones toman en consideración algunos errores y desconocimientos más comunes en el abordaje de la prevención de delitos de género, sobre todo y en especial el femicidio. En un segundo momento, presentaremos algunas pautas para una propuesta superadora de las políticas actuales en la materia que incluyan la complejidad del fenómeno, así como a todos sus partícipes, poniendo el foco en la disminución de estos delitos en sus formas más graves en lo que se llama prevención situacional.

En el caso del abordaje del sujeto ofensor, la situación es particularmente ineficaz, pues por toda respuesta tenemos la punición, lo cual carece de total eficacia en este problema social y criminológico. Lo sustancial en el sujeto ofensor es el aprendido modo de vinculación por posesión, el cual viene acompañado por su desafiliación, su extrema desarticulación con todo espacio de inclusión, de integración social, por lo cual justamente queda fuera de todo lo vinculado lazos solidarios, horizontales y sobre todo, inclusivos.

Entiendo que el planteo resulta paradojal, que parece hacerlos ver como víctimas, cuando están en una clara posición victimaria. Centrarse en la capacidad de daño de estos sujetos, no previene tampoco, como puede verse en la estadística, los daños futuros. Las intervenciones más eficaces para que ello cese deben atender a las condiciones subjetivas y vinculares de estos sujetos, y modificar todo aquello que contribuye a que se posiciones justamente en el lugar lógico del ofensor.

La desafiliación no es la única explicación al problema, por supuesto. Estamos diciendo que es un asunto complejo. Así, análogamente, cuando la persona trabaja abusivamente, no es visto ni estigmatizado como adicto al trabajo, se dirá que es dedicado y responsable. Es “ambicioso”. Pero en realidad está desafiliado y ocupa ese vacío incluso contra su salud mental y física. Es decir, se lo caracteriza positivamente. Hasta que adviene un ACV, desarrolla una diabetes o una estrepitosa gastritis. Entonces simplemente enfermó, le tocó. Ni hablar de las adicciones vinculadas al modelo estético corporal. Les dejo descansar en otros ejemplos, porque no veo mejores que estos. El modelo audiovisual facilita la crisis y el corte violento con los modelos de grupo de crianza y facilita la expulsión (tácita, disimulada o literal) de los miembros no productivos ni consumistas. El ofensor de género prototípico es un subtipo de este tipo de subcultura de la posesividad consumista, la cual es descripta en detalle más abajo, cuando nos dediquemos al perfil del sujeto victimario en el delito de género.

Y este es el tema central del aporte de Domínguez Lostaló, pues él habla de grupos de crianza y no de familia, dada la connotación que tiene el término “familia”. Familia viene del derecho romano, viene de fámulus: “criados”, pero no en el sentido de las crías, sino al servicio del Pater-Patrón. Esto es una circunstancia que prácticamente nos llama a sorpresa cuando nos encontramos con que lo que hoy vemos como malos tratos o maltrato a la mujer, a los hijos, pues estaba claramente previsto como un hecho legal en las tablas de Rómulo, del mismo Derecho Romano que se enseña como biblia a nuestros abogados. Esto nos remite al concepto de patria potestad: el poder del padre. Se explica así la apropiación de la mujer, la cual era en Roma “algo” para comprar, tomar, devolver, castigar, vender, mutilar y –en caso de ser necesario- matar, sin que eso fuera una alteración del derecho. Es el derecho pater de nuestro sistema jurídico, no lo olvidemos.

Esto nos enseñaba Dominguez Lostaló, Las personas en situación de posicionarse como ofensores, están atravesadas por el problema del poder en los grupos de crianza. Debido a ello y otros condicionantes y factores que más adelante expondremos, es que el abordaje debe ser psicosocial. Y es la razón por la cual el abordaje meramente jurídico-judicial está condenado al fracaso. Esa condena a la ineficacia conduce a más daño y hasta más muertes.

Allí están las tablas de Rómulo y así está impregnando el discurso de todas las situaciones críticas en las cuales nos encontramos. Cuando nosotros le preguntamos a un golpeador

-¿Por qué golpea o maltrata, intimida?

Es decir, qué lo hace creerse habilitado para hacer acto de su impotencia, nos lo explicita así:

– “Porque es mi mujer, mi propiedad, mi objeto. Es mi hijo, yo lo educo como quiero”.

El apotegma funciona en términos de pertenencia sobre “lo otro”, en tanto criado, sobre el cual hay potestad. Mucho más aún sobre la niña o la mujer. Ese mecanismo antiguo sigue operativo, vigente en el aprendizaje social; no debe ser ubicado únicamente en la crianza (error muy común: culpar a la madre…), sino sobre todo en la socialización secundaria.

Se deben contemplar cinco aspectos del fenómeno:

  1. Rol del Estado
  2. Perfil del victimario
  3. Situación de la víctima
  4. Función de la comunidad
  5. Necesidad de una respuesta integral frente al fracaso de la respuesta punitiva

El delito de género no es un tipo delincuencial cualquiera, entonces. La profunda raigambre cultural de los vínculos posesivos deshumanizantes en la sociedad capitalista del consumo patriarcal no puede ser desconocida o menoscabada. Tratándose de un problema complejo que requiere un abordaje integral, ha recibido respuestas simplistas. Más penas, más encierro a la víctima. Más avisos al victimario. Más advertencias judiciales perimetrales. Medidas que no entienden ñla natiuralea del proceso subjetivo de las personas, ni comprenden la entidad del sujeto al que se dirigen.

Pero esta modalidad simplista de (no) resolver lo sustantivo del problema, ha generado una reacción social de hartazgo y dolor que ofrecen una oportunidad para repensar esos ineficaces abordajes y modificar –en serio- la política pública en la materia, de modo copernicano.

Quiero dejar sentado, antes de empezar con lo más nutritivo de nuestra propuesta, que:

  • No es cierto que no se pueda prevenir este tipo de delitos, ni de anticiparlos.
  • No es cierto que no hay otra alternativa que esperar el cambio cultural,
  • No hay por qué resignarse a la muerte de más mujeres.
  • Se pueden introducir dispositivos de cuidado más efectivos y eficientes que los actuales.
  • Se Requiere inversión y técnica.

Paso a detallar. Seré muy sintético dado el escenario en el cual nos encontramos.

ÍNDICE

1. Rol del estado

2. Perfil del ofensor

3. La víctima

4. El fracaso de la estrategia estatal: necesidad de la inclusión de la comunidad

5. El fracaso de la respuesta punitiva

6. Ideas para una propuesta tratamental

7. Implementación efectiva: pasos

Febrero de 2021

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* Licenciado en Psicología UNLP (1995). Especialista en Psicología forense UBA (2008). Master Internacional en Proyectos Ambientales – IIFA – España.- (2014). Director Nacional de Salud Mental y Adicciones (20010-2011). Director Coordinador y Redactor-Fundador del Programa Nacional Interministerial PRISMA (2011). Miembro Fundador y Co-redactor del Plan Nacional de Prevención del Delito (1999-2005). Coordinador por la Secretaría de derechos Humanos de la Nación de la Mesa Federal Interministerial e Intersectorial de Justicia, Salud Mental y Derechos Humanos (2005-2010).

Para citar el artículo: Di Nella, Y. (2021). Pautas para un abordaje integral del delito de género. Enfoque prevencional comunitario desde la clínica de la vulnerabilidad psicosocial; en Apostillas sobre Control Social y Derechos Humanos (ISSN 2718-6229) del 11/02/2021. Enlace: https://www.adalqui.org.ar/blog/2021/02/11/pautas-para-un-abordaje-integral-del-delito-de-genero/ (Recuperado el dd/mm/aa).

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