Pueblos sin estado y sus luchas históricas en el contexto de la periferia europea y el Mediterráneo


Columna del Col·lectiu de Solidaritat amb els Països Catalans de Viedma-Patagones. El desarrollo de los estados-nación, tanto su conceptualización como su desarrollo, están inmerso en el desarrollo capitalista. Se inició en los países del núcleo duro del poder en la Europa del siglo XVII al XVIII. Los casos de estudio que vamos a utilizar, por un lado serian los de Irlanda- en especial el movimiento en Irlanda del Norte-, Euskal Herria o País Vasco y Países Catalanes en la periferia de Europa Occidental. Por otro lado también el Kurdistán y Palestina en el entorno mediterráneo. Por Aritz García Gómez *

El desarrollo de los estados-nación, tanto su conceptualización como su desarrollo, están inmerso en el desarrollo capitalista. Se inició en los países del núcleo duro del poder en la Europa del siglo XVII al XVIII. Inglaterra tuvo su revolución durante la segunda mitad del siglo XVII; poco antes los Países Bajos se habían independizado de la Corona de los Austria, y en especial de la rama Hispánica; y Francia desarrollaría su concepto de nación con la revolución francesa, que consagró a la nación francesa oponiéndose a las otras culturas y pueblos que se encontraban en el territorio de los Borbones franceses como bretones, alemanes en las siempre disputadas Alsacia y Lorena, occitanos, catalanes, vascos o corsos, haciendo que fuera la presunta República libertadora la que construyó su estado-nación alrededor de la cultura francesa, la de la élite en el momento de la revolución.

Pero hemos de entender que las revoluciones solo son el momento en que se escenifica y chocan los poderes y las formas organizativas anteriores de manera más brutal, y que tardarán también en poder plasmarse y establecerse estos nuevos poderes y organizaciones sociales hasta todo el territorio dónde se desarrollan. Así, no debemos observar como de repente se creó el estado-nación, si no todo el proceso, cómo nos mostró Braudel con su largo tiempo (Braudel, 1984), o Wallerstein cuando nos explica el desarrollo del capitalismo desde los procesos de desorden y reordenación con el fin de la Edad Media, y la creación de los estados e imperios modernos desde finales del siglo XV hasta el siglo XX, dónde las formas capitalistas llegarán al último rincón habitado de la Tierra (Wallerstein, 2016).

Igualmente, el desarrollo del estado-nación correrá paralelo a ese desarrollo capitalista que explica Wallerstein, y justamente nacerá en los mismos territorios que iniciarán el pleno desarrollo capitalista: Países Bajos, Inglaterra, Francia y más tarde Alemania e Italia.

Así, los inicios del estado-nación estarían en el proceso de centralización del poder a finales de la edad media, la unificación de las identidades culturales con la constitución de unas lenguas de poder con sus gramáticas, un desarrollo legislativo que llevaba hacia la unificación y concentración del poder legislativo y la economía, o el religioso que podríamos decir se inició en la Península Ibérica con la expulsión de sefardíes y moriscos, pero tendrá también mucha fuerza durante el siglo XVI y XVII en los países centrales europeos: guerra de independencia de los Países Bajos, los Tudor y la revolución inglesa, o la guerra de los Treinta Años, que justamente acaba con el “Cuios regio, eius religio” en la Paz de Westfalia de 1648, que establece el concepto de soberanía estatal.

Pero como vemos, esta modelo de organización estatal se establecerá de manera importante en los países de poder central europeo: primero Países Bajos, seguido de Inglaterra y Francia, continuando con Alemania e Italia. El caso español es especial, ya que probablemente fuera uno de los que inició algunos de los procesos como la unificación alrededor del catolicismo de 1492 a 1614 con la expulsión de sefardíes y morisco, o los constantes intentos de centralización del poder desde la revuelta de los comuneros castellanos en el siglo XVI hasta la Guerra de Sucesión que acabaría con el autogobierno de los reinos de la Corona de Aragón. Pero su decadencia como imperio, y puede ser que su inicio imperial, hará que no se pueda centralizar y intentar desarrollar su propio estado-nación hasta un siglo XIX lleno de guerras civiles, que acabaría con la dictadura de Franco en 1936, y permitirá que las diferentes luchas o resistencias al estado-nación unificado alrededor del español-castellano continúen hasta hoy vivas. Por eso y también siguiendo el análisis centro-periferia, colocamos a España y Portugal, junto a Grecia o Irlanda en la periferia del centro.

En este artículo vamos a mostrar diferentes casos de naciones o pueblos sin estado y sus estrategias para desarrollarse a pesar de las presiones y la represión de los estados bajo los cuales viven y resisten. Y queremos visualizar hasta que punto estas estrategias y procesos van aparejados a la constitución de sus propios estados-nación o plantean otras alternativas.

Siguiendo las reflexiones iniciadas en el artículo Para un debate sobre los derechos colectivos de los pueblos en acción de Di Nella (2019) y otros, estos pueblos o naciones estarían regidos por gobiernos que aunque en algunos casos pudiesen tener formas de cierto autogobierno o participar del gobierno central o del estado subordinante, las poblaciones no sienten estos gobiernos como propios, y por lo tanto encontramos rechazo hacia los mismos. También encontraríamos una autopercepción de pertenencia a un sujeto político y/o cultural diferente del estado opresor. Y además desarrollan movimientos soberanistas de base popular con distintos objetivos políticos que abarcan desde la reivindicación de espacios de participación política colectiva de libre determinación -como referéndums o consultas vinculantes-, la consecución de ciertos derechos colectivos por el uso de la lengua y la actividad cultural y política propia, pasando por la delegación de poderes y la autonomía para la conformación de estados plurinacionales, hasta la emancipación política de los estados subordinantes y la subordinación política de los pueblos autodeterministas(Di Nella et al., 2019).

Los casos de estudio que vamos a utilizar, por un lado serian los de Irlanda- en especial el movimiento en Irlanda del Norte-, Euskal Herria o País Vasco y Países Catalanes en la periferia de Europa Occidental. Por otro lado también el Kurdistán y Palestina en el entorno mediterráneo.

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* Universitat Pompeu Fabra, Barcelona – España. Licenciando en Ciencias Políticas y de la Administración. Magister en Relaciones Internacionales Seguridad y Desarrollo. Miembro del Programa intersectorial sobre Memoria, Pueblos y Estados -Copolis-Adalquí.

Fuente: Revista Derechos en Acción (ReDeA) N° 16 – Invierno 2020.