Fuego y tierras raras


Los voraces incendios en la zona de sierras son producto del modelo extractivista que sufrimos y de las tramas que lo sostienen. Es claro el vínculo con el negocio inmobiliario, el agronegocio y las megafactorías de animales.

En la provincia de San Luis se produjeron incendios intencionales, según sugirió el gobernador, Alberto Rodríguez Saa, en los parajes El Tala, ubicado en el departamento Chacabuco, cerca de Tilisarao; en el paraje Los Lobos, inserto en el departamento Junín; en San Francisco del Monte de Oro, cabecera del departamento Ayacucho; en La Punta, capital del departamento Juan Martín de Pueyrredón ( ex departamento La Capital hasta el 2010) y otros espacios del nor-noreste puntano (Saladillo, depto. Cnel Pringles, La Punilla, depto. Gral. Pedernera, etc.

Todos estos sitios geográficos, lindantes con el sur de La Rioja y norte de Córdoba, se hallan en la Sierra de San Luis, cercanos y cercando al departamento San Martín, donde en la zona Rodeo de Los Molles, situada a 15 kilómetros al oeste de su capital (San Martín) y cercana a Las Chacras, ciudad de ese departamento, la compañía minera canadiense Wealth Minerals adquirió, en enero del 2011 y a través de un préstamo ‘privado’ de 1 millón 100 mil dólares, con un interés anual del 5%, 6.000 hectáreas destinadas a explorar… y explotar ‘tierras raras’, cuyos precios superan hoy a los del petróleo y el oro.

En esos años surgió en el país el tema de las ‘tierras raras’. Solo la canadiense Artha Resources Co. en ese tiempo compró en Cachi, Salta, 55 mil hectáreas para explorar …desde la misma provincia la minera BHP Billiton, otra empeñada en estos elementos, mandó perforar al año siguiente cinco pozos para, a través de dos acueductos de 3.000 litros por segundo cada uno, llevar agua dulce desde la provincia argentina de Salta hasta Monturaqui, una estación chilena que se encuentra a 25 km de Socompa y a 75 km de mina La Escondida. Cabe destacar que en el proyecto Rodeo de los Molles fue asesor, entre otros, el geólogo Anthony Mariano, de Boston, que llevó adelante investigaciones y proyectos para las minas de Mountain Pass, de la empresa Molycorp, de California; y también de Lynas Co, australiana, que hoy, al igual que MP Materials en California, se dedica a la prospección de una mina de tierras raras en Texas con auspicio del Pentágono. En relación con lo citado más arriba, cabe destacar que Lynas Corp. montó en Kwantan, Malasia, un depósito de desechos donde se produjeron contaminaciones. Cuestionado por el gobierno y habitantes de esa ciudad a mediados del 2000, se dispuso a cambiar el rumbo del vaciadero. Más tarde, un diputado de los Verdes de Australia, Robin Chapple , rechazó el intento de Lynas Corp de enviar desechos radiactivos desde Malasia al estado de Australia Occidental sosteniendo que la Ley de Prohibición de Almacenamiento de Desechos Nucleares de Australia Occidental de 1999 prohíbe la importación de estos desechos…

Escandio, itrio, lantano, cerio, praseodimio, neodimio, prometio, samario, europio, gadolinio, terbio, disprosio, holmio, erbio, tulio, iterbio y lutecio son los 17 elementos que forman parte de las tierras raras. Estas son consideradas hoy fundamentales en cuanto a su aplicación en el desarrollo industrial y tecnológico. En la industria aeroespacial y de defensa, nuclear, de superconductores de alta temperatura, cables de fibra óptica, ordenadores y teléfonos móviles, acero y pigmentos para cerámica, entre otras, son imprescindibles estos valiosos elementos. China, primer productor mundial, exportaba a EE.UU. estas ‘tierras’, país que en un 100% debía importar, hasta que en el contexto de la ‘guerra comercial’ contra la nación asiática y la suba de aranceles, sumada a la pandemia mundial, la exportación de estas ‘tierras’ por parte de China se redujo, y de este modo aumentaron sus precios. La explotación de estas ‘tierras’ y homólogas, extraidas en minas de tajo abierto, altamente contaminantes y utilizando mucha agua, conjuntamente con otros minerales, ha causado controversias y hasta guerras intestinas como la del ‘coltan’ en el Congo, inciada en 1998 e incentivada por EE.UU., que sumó millones de muertos.

Y ahora parece ser que desatan en el país una ‘rara’ fiebre ígnea que todo lo consume… San Luis, Córdoba, La Rioja, Catamarca, Salta, Santiago del Estero, Chaco y Valle Fértil de San Juan y sur de Mendoza son zonas signadas por la existencia de estas tierras en reservorios que son o han sido explorados por empresas canadienses y australianas, entre otras.

El norte de Córdoba, reservorio de estas tierras, es azotado por incendios intencionales. Lindando con el sur de Santiago del Estero, la empresa citada Artha Resources Co. Compró, en el 2011, 60 mil hectáreas en Jasimampa, ubicada a 30 kilómetros de Sumampa, donde por aquella época hubo manifestaciones vecinales contra la empresa Gaia Energy, una subsidiaria de U308 Co., con sede en Ontario, que desarrolla proyectos en Africa. La U308 Co. posee el 100% de los siguientes proyectos: Laguna Salada de uranio-vanadio (174.315ha) en Argentina, a través de sus filiales Gaia Energy Inc. y Maple Minerals Exploration and Development Inc. (ver bnamericas.com). En tanto el fuego devoró entre junio y septiembre de este año 200 mil hectáreas en Córdoba y 98.360 hectáreas en San Luis, el Chaco arde en sus zonas selváticas, reservorio de ‘tierras raras’. En mayo del 2014, el gobernador Juan Carlos Baciloff Ivanoff contrató a la empresa New Fenix, que envió 52 muestras de análisis al exterior, para que inspeccionara zonas en busca de cerio y tantalio, dos ‘tierras raras’ asociadas a otros metales en la zona de El Sauzalito, Misión Nueva Pompeya, Taco Pozo y Puerto Lavalle, del Impenetrable chaqueño. (iprofesional.com, 26/5/2014). Hoy esa zona es arrasada por el fuego. Sólo en el Impenetrable el fuego arrasó con 4 mil hectáreas. Según la prensa, las zonas más afectadas del noroeste chaqueño son las de ‘El Sauzalito, Misión Nueva Pompeya, Fuerte Esperanza, Castelli, Villa Río Bermejito, El Espinillo, Taco Pozo, Pampa del Infierno, (además de) Los Frentones, La Leonesa, Las Palmas, General Vedia, Puerto Eva Perón y Puerto Bermejo’ (libertaddigital.com.ar, 28/8/2020).

El pasado año, una publicación local sostenía: ‘En el mundo hay un stock de tierras raras de unos 120 millones de toneladas. El país que más tiene es China, con 40 millones. Empatados en la segunda posición se encuentran Vietnam y Brasil con 20 millones. Después le siguen India (6,9 millones), Australia (3,4) y Estados Unidos (1,4 millones).’. Y en el contexto de la guerra comercial que EE.UU. desató contra China, y en referencia a las ‘tierras raras’, informaba: ‘Distintas publicaciones especializadas señalan que uno de los intereses de la Unión Europea al momento de impulsar el reciente acuerdo firmado con el Mercosur tiene que ver precisamente con la posibilidad de reemplazar las importaciones chinas de tierras raras por la producción sudamericana, lo que ubica a la Argentina en una situación muy prometedora.’ (baenegocios.com 2/9/2019). En este contexto bussisnético internacional, el fuego parece ser un elemento funcional a los posibles inversores…

En Mendoza, provincia que contiene reservorios de ‘tierras raras’ en los departamentos sureños de Malargué y San Rafael, no es el fuego, provocado intencionalmente por ‘privados’ que necesitn tierra arrasada para llevar a buen puerto sus naves corsarias mineras y de las otras, el que provee alimento para una probable y futura fragmentación territorial. El ex gobernador Alfredo Cornejo, adalid del radical-macrismo sostuvo a fines de junio, con el apoyo de las ‘fuerzas vivas’ empresariales: ‘Mendoza tiene todo para vivir como un país independiente, pero no lo tiene hoy. Hoy necesita de la Argentina y la Argentina lo perjudica en la calificación de riesgo, en el acceso de crédito internacional, para traer inversiones. Podría ser un país pero con un programa común de su élite política empresaria para desarrollar ese camino’. Brasil, segundo productor de tierras raras del mundo y único, junto a Argentina, en albergar estos elementos en la región Sudamericana, sufrió, en la zona del Amazonas, donde se hallan sus reservorios, grandes incendios – se quemaron más de un millón de hectáreas- que dejan campo orégano para la explotación mineral salvaje, con la aviesa complicidad del presidente Jair Bolsonaro…

Y no es para menos. Un aviso informa que ‘…Los precios de las tierras raras sufrieron un incremento entre los años 2009 y 2011, llegando algunos de las tierras a multiplicar su precio por 20 o 30, como el Lantano o el Cerio. Las tierras raras no se cotizan en bolsa, sino que se definen con cotizaciones privadas, lo que cada vez llama más la atención de los inversionistas. Estos han impulsado la creación de Fondos de Inversión a largo plazo para sacar ganancias de su futura escasez.'(https://mtl-index.es/). A pesar de la crisis mundial pandémica los precios de las ‘tierras’ no han bajado. Por otra parte, ‘El Pentágono y un número cada vez mayor de empresas tecnológicas estadounidenses están preocupados de que China pueda cortar las exportaciones de los minerales a los EE.UU. – lo que hizo a Japón en 2010 – si las relaciones entre Pekín y Washington se deterioran aún más. «Todos queremos asegurarnos de que Estados Unidos aborde este asunto de seguridad nacional», dijo (Eric) Swalwell, (representante demócrata de California) a Reuters. El Departamento de Defensa de los Estados Unidos ha reanudado la financiación de dos proyectos para procesar minerales de tierras raras para armas militares después de que un examen determinó que las subvenciones son para el mejor interés del país. El Pentágono concedió el 22 de abril a la empresa australiana Lynas Corp y a la empresa privada MP Materials financiación para instalaciones de separación de tierras raras en Texas y California, respectivamente’.(World Energy Trade, 26/7/2020).

Una de estas empresas, la citada australiana Lynas Corp, asentada en Australia Occidental, estado minero subpoblado que contribuye en un 25% del ingreso de la nación, que también sufrió el año pasado y este los rigores del fuego que asoló ese país, dejando un total de 10 millones de hectáreas quemadas, 50 humanos y 500 o más millones de animales muertos y 2500 edificios destruidos, provocó en Malasia desastres ecológicos y humanos y no retrocede en su afán de producir más tragedias. El asunto está que arde.

Fuente: El Extremo Sur / Rebelión