La invasión británica que tiene olor a pescado


La siguiente nota que reproducimos en forma completa, da cuenta de una faceta de la pesquera en el Atlántico Sur. Se estima a partir de estadísticas oficiales e informes del INIDEP que anualmente, se extraen de la Zona de Explotación Exclusiva de Argentina, 3 millones de toneladas de proteína animal.

Ese volumen de capturas, con pequeñas variaciones, se distribuye en tercios entre: la flota pesquera con licencias otorgadas por Argentina; las flotas españolas y chinas cuyas licencias son mayoritariamente entregadas por Gran Bretaña a partir de su invasión de las Islas Malvinas e islas del Atlántico Sur; y finalmente la pesca ilegal dentro de la zona de exclusividad nacional. Seguidamente, la nota, amplia algunos de dichos datos, y explica que problemáticas similares están teniendo lugar en el Pacífico Sur.

Las Malvinas bajo control de hecho del Reino Unido y la batalla del calamar

“El calamar argentino que habita nuestras aguas, tiene una distribución amplia, que excede la zona económica exclusiva de argentina, que termina en las 200 millas desde la costa”, comenzó diciendo Otto Wöhler, exdirector de INIDEP Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero, y exdirector Nacional de Investigación Científica del INIDEP, para luego agregar que “es un recurso anual, es decir que completa su ciclo de vida en un año, nace, crece, se reproduce y luego muere como máximo en unos 14 meses”.

Al momento de hacer referencia del momento en que se encuentra la mayor cantidad de calamares en el mar el exdirector de INIDEP dijo que “en determinadas épocas del año, mayormente entre diciembre y agosto, se pueden encontrar grandes concentraciones de calamar en aguas internacionales, bien mar adentro, fuera de las 200 millas. Es ahí donde es objeto de explotación por buques de distintos países, principalmente china pero también otros como Corea y Taiwán que pueden llegar a un número de 250 a 300 embarcaciones”.

Consultado en relación a la ilegalidad de la pesca en la región nombrada respondió que “no se trata de pesca ilegal porque están en aguas internacionales, salvo cuando siguiendo a los cardúmenes entran en la ZEE de Argentina (cada tanto se captura algún buque)”.

Pero sí aseguró que “es una pesca excesiva y no regulada, que atenta contra la sustentabilidad del recurso y por lo tanto afecta negativamente a la flota argentina. Al pescar tanto fuera de la milla 200, queda muy poco para reproducirse, y se aumenta el riesgo de que al año siguiente el recurso sea muy escaso (recordar que es anual). Eso ya ha pasado y es un peligro real para la supervivencia del recurso”.

Además, fue consultado sobre la regulación de la explotación en aguas internacionales y Otto Wöhler respondió que “no hay ningún organismo que regule la explotación en aguas internacionales y que tenga poder de policía. Solo existen las OROPS (Organizaciones Regionales de Ordenación Pesquera), pero tampoco pueden prohibir la explotación a terceros países. En parte la presencia de las Islas Malvinas bajo control de hecho por parte del Reino Unido de Gran Bretaña ha dificultado la creación de cualquier OROP de la que nuestro país pudiera ser parte”.

Parte de la flota extranjera, (unos 100 a 120 buques) compran licencias de Malvinas y pescan también dentro de la zona de exclusión declarada unilateralmente por el Reino Unido alrededor de las islas. En el caso de los buques españoles, pescan dentro del área de exclusión de Malvinas otra especie de calamar llamado calamarete, de mayor valor comercial.

En el final de la entrevista el ex Director Nacional de Investigación Científica del INIDEP agregó que “para terminar con este problema es necesario llegar a acuerdos entre varios países para establecer algún tipo de regulación en esas aguas internacionales. Y para ello la presencia del conflicto con UK por Malvinas ha sido siempre un escollo”.

“Lo que ha circulado recientemente en las redes es sobre la presencia de la misma flora pero en aguas del pacífico sur, frente a las costas de Perú y Chile, en aguas internacionales. No es un tema nuevo, pero hasta ahora no ha tenido solución”, finalizó Wöhler.

Artículo escrito por Marcelo Muchi.

Fuente: El Extremo Sur