Pacta sunt servanda y plurinacionalidad del Reino de España y la República Argentina


Las constantes negativas españolas y argentinas a implementar y defender el derecho plurinacional aplicable a esta realidad sociológica, ha conllevado el inicio de un nuevo ciclo de protesta y organización sociopolítica y jurídica de emancipación para la libre determinación de los diversos pueblos naciones, y de represión y organización sociopolítica y jurídica para la subjugación de los pueblos y sus recursos, al subordinacionismo estatal. Col·lectiu de Solidaritat ambos els Països Catalans de Viedma-Patagones

Los estados del Reino de España y la República Argentina tienen en común, que las últimas décadas han asumido un ordenamiento jurídico eminentemente plurinacional, que han suscrito de forma explícita después del fin de los largos años de las dictaduras cívico-militar-eclesiásticas de finales del siglo XX (principalmente, el Reino de España, desde 1978 y desde la suscripción de los pactos de derechos humanos de la ONU; y la República de Argentina, desde 1994), con la pretensión de equipararse, en todos los sentidos, a auténticas democracias.

Sin embargo, las constantes negativas españolas y argentinas a aplicar y defender el derecho plurinacional aplicable a esta realidad sociológica, ha conllevado el inicio de un nuevo ciclo de protesta y organización sociopolítica y jurídica de emancipación para la libre determinación de los diversos pueblos naciones, y de represión y organización sociopolítica y jurídica para la subjugación de los pueblos y sus recursos, al subordinacionismo estatal.

En efecto, y con el derecho internacional público en la mano, tanto el Reino de España como la República Argentina, deben cumplir con los pactos que tuvieron y tienen suscritos con los pueblos naciones de su entorno -pacta sunt servanda-, pese a las transgresiones unilaterales que protagonizaron en ocasión de los genocidios coloniales que desarrollaron contra estos pueblos.

El ejercicio del pretendido uti possidetis juris del derecho romano, que había servido siglos antes para autorizar a la parte beligerante a reclamar el territorio que había adquirido tras una guerra, no puede ser utilizado hoy con la ambición de legitimar conquistas territoriales. Porque la victoria, no da derechos.

En consecuencia, si observamos este proceder respecto de pueblos naciones como el catalán y el mapuche, podemos observar que el estado colonial monárquico español debe dejar de impedir la legítima vigencia de las constituciones catalanas de soberanía legislativa, financiera y jurídica de Catalunya, que Felipe V abolió con el Decreto de Nueva Planta, imponiendo su propio control absolutista, y que desde entonces y tras las resistencias populares catalanas -casi cada cincuenta años-, vuelven a imponer por la fuerza.

Por su parte, el estado colonial republicano argentino debe dejar de impedir la legítima vigencia del az mapu, nor moguen, nor feleal, kume feleal mapuche, reconocido en más de 22 convenios entre naciones soberanas, y que Nicolás Avellaneda abolió con el Decreto de anexión y exterminio de Puel Mapu, imponiendo su propio control absolutista, y que desde entonces y tras las resistencias populares mapuche -también casi cada cincuenta años-, vuelven a imponer por la fuerza.

Por ello, el tratamiento dado al derecho a una existencia diferenciada y convivencia intercultural de los pueblos, por los estados de la monarquía imperial española y la república colonial argentina, se tornan indispensables en cualquier movimiento emancipatorio de los grupos sociales subalterizados. O más aún; debe ponerse énfasis en los aspectos vinculados al derecho plurinacional estatal desde el derecho crítico, incluyendo los deberes y obligaciones que desde normas internacionales e internas se autoimpusieron como estados, para con los pueblos – naciones que habitan el territorio, sin ejercer su autodeterminación en un estado propio o independiente.

Asimismo, cabe avanzar en un camino de construcción de pluriversales interculturales, que permita relacionar la diversidad de grupos y experiencias, reflexionar sobre el marco institucional y el contexto de crisis sistémica en el cual desarrollan sus acciones y reivindicaciones, y con los cuales generan acuerdos e iniciativas para hacer frente a los procesos políticos confrontativos que los gobiernos estatales impulsan. Es inequívoco entonces, que tales ciclos de protesta y procesos organizacionales tienen sólidos argumentos jurídicos para su existencia y actuación.

Como citar este artículo: Di Nella, D. (2020). “Pacta sunt servanda y plurinacionalidad del Reino de España y la República Argentina“, en Apostillas sobre Control Social y Derechos Humanos del 17 de septiembre de 2020. ISSN 2718-6229. Enlace: https://www.adalqui.org.ar/blog/2020/09/17/pacta-sunt-servanda-y-plurinacionalidad-del-reino-de-espana-y-la-republica-argentina/