Modelos de Formación en Salud Mental: ¿qué psicólogos forma nuestra facultad?


Comparto con ustedes este viejo registro de una de mis últimas intervenciones extra-académicas en la Universidad Nacional de La Plata. La traigo a colación porque, a mi modesto entender, esa charla de ya más de 12 años, permite comprender por qué hoy en día los profesionales de la salud mental y, en particular, los psi, no encuentran modos eficientes de atender y/o intervenir en el contexto de la pandemia COVID-19. Por Yago Di Nella

La falta de adecuación de los dispositivos, casi exclusivamente concebidos como “escucha remota” (sin otra alternativa más adaptativa, eficaz y dinámica), da cuenta de las limitantes y restricciones propias del pensamiento clínico. Esa concepción, sin aperturas o diseños emergentes, creatividad mediante, conlleva un potencial fracaso de la profesión en su función social, por cuanto le impide ese necesario esfuerzo de atención del sufrimiento humano. Ese sufrimiento, no siendo en la mayoría de los casos propios de lo que se entiende como “enfermedad”, no es abordado, pues resulta estar por fuera del dispositivo ofrecido, reductivamente. Les dejo esa vieja charla, y espero sea de vuestro agrado.

Conferencia: Modelos de Formación en Salud Mental: ¿qué psicólogos forma nuestra facultad?*

Yago: Yo me recibí en diciembre del año 94’ y ya trabajando como docente en dos cátedras empecé a investigar acerca de por qué estudiábamos las materias qué estudiábamos, cuál era nuestro perfil profesional. Eso era algo que nos preguntamos desde que éramos estudiantes y era algo a lo que los profesores no sabían darnos respuesta.

Para hoy yo pensé en encarar esta charla con el título de: “Los desafíos actuales de la formación.” Ésta forma sería una manera de pensar críticamente nuestra formación, es decir: cuales son los problemas con los que se encuentra nuestra práctica profesional hoy, nuestra profesión como ejercicio de la profesión. Y en función a esos problemas ver cómo podemos ir pensando un ejercicio de nuestra profesión que sea acorde con los problemas que tiene nuestra comunidad.

Esta es una pegunta que cuando nosotros se la hacíamos a nuestros profesores, recuerdo una en particular, que cuando le preguntamos: “Pero profesora ¿cuál es su ideal de profesional?”

Nos contestó: “No, yo no ejerzo la profesión, yo soy profesora”.

Eran estas cosas las que no nos cerraban, el hecho que una persona no piense a la psicología como profesión porque sólo se dedica a hacer docencia.

Es en este sentido, lo que a nosotros nos interesa hoy, meternos en este punto de la relación entre la formación y la profesión.

Uno tiende a penar muchas veces, que quizás cuando uno recién empieza la carrera, no es necesario ponerse a pensar qué hace un psicólogo, porque igual falta mucho para que uno se reciba. Quizás eso sea un error por varias razones, entre ellas porque si uno espera a recibirse para preguntarse qué quiere hacer como psicólogo aparece la “angustia profesional”.

Bueno nos vamos a meter entonces en un primer tema: Un problema de nuestras sociedades actuales, que son las muertes innecesarias por falta de previsión y políticas. Es decir la falta de organización por parte del Estado y de falta de previsión por parte de los equipos, de los profesionales, de las instituciones.

Cuadro Nº 1: Temas acuciantes de nuestras sociedades siglo XXI
– Muertes y daños (innecesarios) por falta de previsión y políticas
– Desigualdad social (Inequidad creciente, globalizada)
– Contaminación (daños irreparables, causas prevenibles)
– Concentración del poder (control social vía inculcación de miedo)
– Desensibilización – Indolencia (sobre todo de los profesionales)
– Superficialización (virtualización mediática de la vida social)
– Cultura de consumo (mito de la realización como individual y personal en el marco del acceso al mercado de bienes y servicios)
– Patologización de la diversidad, estigmatización de lo distinto.

Yago: Por ejemplo: ¿ustedes saben cuál es la primera causa de muerte de las personas mayores en Argentina?

Estudiante: Los accidentes de tránsito.

Yago: Ustedes qué piensan ¿la psicología tendrá algo que decir frente a los accidentes de tránsito? ¿Por qué piensan que ocurren? ¿Por fallas mecánicas?

Estudiantes: La mayoría son por negligencia del conductor. Por alcoholismo.

Yago: Bueno, los dos son procesos de comportamientos. Piensen si la psicología no podría operar ahí. Pero no lo hace.

El segundo tema sería “la desigualdad social”, o sea: la inequidad creciente, globalizada ahora.

La contaminación, es decir, los daños irreparables al ambiente. Y con el ambiente no sólo nos referimos al ambiente natural, sino también a los ambientes humanos como es una ciudad por ejemplo, o un vecindario o una plaza. Con causa que son prevenibles. Ustedes saben que la contaminación la producen las personas y que todos estos actos de contaminación son prevenibles. No hay acto de contaminación que no sea reversible, que uno pueda reverlo, repensarlo y anularlo de su conducta. Es decir: proceder de otro modo.

Concentración del poder: ustedes saben que en nuestras sociedades actuales la forma de control del comportamiento de las personas se produce a través de la inoculación de miedo. Es decir, que el otro tenga miedo, implica que no participe y entonces no jode. Está muy claro que los psicólogos tendríamos mucho que hacer en torno a eso. Por ejemplo: trabajar a nivel de la conciencia social, o a nivel de las organizaciones sociales.

Otro elemento tiene que ver con la indolencia y con la desensibilización de los profesionales. Es decir todas las prácticas que conllevan a considerar al otro fuera de su humanidad.

Otro de los problemas tiene que ver con la superficialización, es decir, la visualización mediática de la vida social y el reemplazo de los problemas de las personas en la consideración misma de la vida cotidiana por la realidad virtual. Bueno hoy, un ejemplo muy concreto, es el de Gran Hermano donde lo que ocurre en un lugar es artificial y termina sustituyendo los problemas cotidianos de las personas a tal punto que, por ejemplo, se suspende el noticiero porque justo pasó algo en la casa. Uno mismo suspende parte de su vida.

Bueno la cultura del consumo en general, como mito de realización, individual y personal en el marco del acceso al mercado. De esto tampoco necesito hablar mucho, todos somos de algún modo concientes y tenemos alguna forma de entender esto.

También aparece la patologización de la diversidad, es decir, la idea de que todo lo que nos es ajeno es o bien loco, o bien patológico.

Seguido a esto entonces, podemos pensar la distorsión de la capacitación de los psicólogos.

La separación que se da entre teoría y realidad, donde el estudiante lo que hace es aprehender teoría y supone que así se aprehende. Esta es una idea que habría que poner en cuestión.

No digo que no haya que leer, todo lo contrario, pero esa lectura tendría que poder tener alguna contrastación, algún tipo de diálogo con lo que ocurre en la realidad.

El segundo punto tiene que ver con la creación de un universo sustituto, es decir, la creación de un carácter normativo de nuestro contexto social de la profesión. Dicho en otros términos: Las cosas que ustedes aprehendieron a hacer en psicología, los dispositivos a implementar, las prácticas que el psicólogo puede hacer: ¿Respetan la Constitución Nacional?

A ver, lo que yo intento plantear con esta pregunta es el hecho de que no nos preguntamos eso. Suponemos que nuestro dispositivo está más allá de toda lógica normativa (con normativa me refiero a la leyes). Tendemos a pensar que nosotros podemos desarrollar nuestra práctica psicológica como si estuviéramos en una torre de cristal, es decir en un mundo aparte, y después nos encontramos en el ejercicio de la profesión, con prácticas que son totalmente violatorias de los derechos de las personas.

La negación o postergación de atención es una violación de derecho. La Constitución Nacional tiene un texto que es la Declaración de los Derechos Humanos que dice claramente: “Toda persona tiene derecho a ser atendida por su salud”.

Por otra parte tenemos el estudio de un sujeto como un ser a histórico a-político, a-cultura. A su vez también se da la inadecuación de nuestros dispositivos a nuestros contextos. Es decir: a la implantación a crítica de modelos y dispositivos creados y desarrollados en otros contextos y situaciones. En este punto yo siempre hago el mismo chiste y es que nosotros cuando pensamos al niño psicológicamente creemos, al menos en esta facultad, que nos vamos a encontrar al mismo Juanito del caso de Freud.

El problema esta en que Juanito era un pibe de Viena del siglo XIX. Claro tiene la estructuración psicológica de un niño, etc, etc. Ahora, digo: ¿es suficiente que sea un niño para pensar que así podemos estudiar la niñez de este tiempo?

Por último tenemos la negación del carácter ético de la profesión, es decir la desresponsabilización.

Bueno, yo voy a volver a la primer idea: “La teoría es aquella que da entidad ética a la práctica”. Esa idea es la que se suele transmitir y es la que habría que poner en cuestión.

La teoría no es marco suficiente ni establece una lógica suficiente para dar eticidad a una práctica, requiere mucho más, sobre todo de reflexión.

Bueno uno es esto del desarrollo humano sustentable. En general todas las políticas públicas del Estado están empezando o debieran empezar a hacerlo, a pensar en el desarrollo humano sustentable.

¿A qué refiere esto? A que la organización de los Estados y las organizaciones sociales en general, debieran tener como plataforma de funcionamiento, el concepto de equidad. Este es un concepto clave para pensar el desarrollo humano sustentable.

Y ahí los psicólogos tenemos mucho para decir, para aportar y para organizar, en estas organizaciones ya sean estatales o no.

Con sustentable se refiere a que los modos de desarrollo que nosotros ahora tengamos, no pueden contradecir o no pueden vulnerar las siguientes generaciones. Nuestro desarrollo no puede impedir que las siguientes generaciones gocen del mismo modo que nosotros de nuestro planeta.

El segundo punto tiene que ver con las nuevas formas de trabajo. Ya terminada la vieja forma de trabajo en relación de dependencia, es algo que está permanente en crisis y empiezan a aparecer nuevas formas de trabajo como las cooperativas, los emprendimientos juveniles. Es decir los emprendimientos vinculados a distintos tipos de actividades.

Otro ámbito de inserción concreto son las comunidades vulnerables. Justamente en relación a aquello del desarrollo humano sustentable: focalizar la atención de los profesionales, en aquellos que están en relación de disparidad.

Nosotros debiéramos empezar a pensar cómo se da aquello en lo cual nos formamos en el contexto en el cual estamos. Y el contexto en el cual estamos tiene como preponderancia las comunidades vulnerables, es decir, aquellos lugares como barrios, o asentamientos, villas, como le quieran llamar, en los cuales las necesidades básicas no están cubiertas.

Con el desarrollo de las organizaciones de la sociedad civil, me refiero a un conjunto de organizaciones que son hijas en realidad de las crisis del Estado, es decir cuando el Estado se retiró de sus praxis de sostén de la comunidad Por ejemplo esto se puede apreciar cuando aparecieron organizaciones como las ONG.

Bueno otro ámbito de inserción son los centros de atención primaria, es decir aquellos espacios institucionales de recepción de la demanda de necesidad. En resumen, de la demanda que expresa la necesidad más acuciante.

Los espacios públicos de recreación y expresión. Este es un espacio público que en general nosotros resignamos porque tendemos a trabajar con dispositivos artificiales y, a su vez, tenemos la costumbre de negar la posibilidad de trabajo en los dispositivos de la vida cotidiana como pueden ser un club, una plaza, un campito de bochas.

Los medios de comunicación, sobre todo por la incidencia que tienen así como también las organizaciones de la tradición y el recuerdo del patrimonio histórico y cultural. Es decir, aquellas instituciones u organismos que de algún modo tienen una función de preservar la memoria de un lugar, de un grupo, de una comunidad, son espacios para pensar en el futuro.

Por otra parte, nosotros generalmente estudiamos una psicología que se dedica a trabajar con la enfermedad todo el tiempo. Se nos ha formado para que pensemos sólo en atender la patología, la enfermedad.

El punto central es que deberíamos pensar si podemos contribuir en algo para que la gente tenga salud, antes de que la persona este enferma. Y no me refiero con esto al concepto de prevención, porque prevenir es prevenir la enfermedad, también estamos parados en la enfermedad. Sino que deberíamos pensar en producir salud que es otra cosa. A esto se le llama promoción de la salud, es decir, la idea de que el psicólogo pueda trabajar en acciones que lleven a que grupos o personas mejoren su estado de salud. A modo de ejemplos podemos tomar la psicología aplicada a los derechos humanos, teniendo en cuenta sobre todo, que los derechos humanos son hoy en día parte de nuestra carga constitucional, es decir que están en la Constitución Nacional de nuestro país.

Así como también la psicología ambiental sobre todo en el cuidado del medio ambiente, sobre todo por lo siguiente: Según un estudio de la Organización Mundial de la Salud, dentro de veinte años, la población de este planeta va a llegar a un tope respecto de los recursos con los que se cuenta. Es decir, la tasa de crecimiento de la población nos lleva hacia el 2025, 2030, a una situación en la cual, los recursos de los que se dispone, alcanzan para un número de personas. Vamos a tener que empezar a pensar en estos temas lo ambiental no sólo desde el punto de vista de los recursos naturales sino también de los recursos humanos, y materiales.

La psicología aplicada a la integración de los impedidos, hoy del 15 al 20 por ciento de la población (una de cada cinco personas) tiene algún tipo de impedimento, es decir algún tipo de discapacidad. Impedimento puede ser desde un problema sensorial, una dificultad motora, una situación vinculada al desarrollo de las facultades; puede ser una situación dada por discapacidades internas, es decir, problemas vinculados a los órganos internos, como soplos o problemas respiratorios graves. Sin embargo la psicología en la que nos formamos, está pensada sin este grupo.

La psicología transcultural, es decir, la necesidad de empezar a pensar nuestra profesión justamente en la diversidad cultural de la que somos parte, y producto de la globalización, cada vez más.

La psico-neuro-inmuno-endocrinología, que es una ciencia relativamente nueva, no tiene más de treinta años, y tiene como tema preponderante el estudio entre la relación entre los estados emocionales en una persona, y los modos en que se a dando la construcción de subjetividad en una persona, y sus defensas en todo sentido. Sus defensas frente agentes externos como los virus, bacterias, entre otras; pero también en torno a la producción interna de patología.

Resumiendo esto no es más que un juego para poder pensar lo que venía planteando antes, a saber: La necesidad de pensar el compromiso social y la corresponsabilidad social del psicólogo.

Existe por lo tanto la necesidad de pensar el trabajo del psicólogo (estoy hablando del siglo XXI) en el territorio, es decir en la vida cotidiana de las personas. Aquellos psicólogos que tienen problemas para trabajar en el territorio, y necesitan crear dispositivos artificiales, cada vez tienen más problemas de inserción.

Entonces, por ejemplo, si uno quiere hacer un trabajo como psicólogo en una organización barrial, en una cooperativa, en un movimiento social, en una carcel, en un grupo de pibes que está en situación de calle será necesario tipos de intervenciones difíciles de encuadrar en un dispositivo de encierro. En general los dispositivos más exitosos son los que se desarrollan en la misma cotidianeidad de ese grupo. Esto es asi porque por un lado mejora la observación, permite otro tipo de intercambio, la persona sigue con su vida, además nosotros tendemos a pensar nuestra profesión en función de lo que nosotros tenemos para ofrecer y no en función de lo que las personas necesitan. De esta manera nuestra profesión ha empezado a entrar en crisis por la rigidez de nuestro dispositivo.

Para este último problema se planteará aquí dos salidas:

A) Otras profesiones toman ese lugar, para atender problemas que no son atendidos o

B) Nosotros empezamos a pensar nuestros dispositivos de intervención y hacemos algo al respecto.

El tema de la salud como un bien público que se debe garantizar, y no como una oferta de servicios que ofrece el mercado, lo cual implica un cambio de enfoque. Se debe pensar a la salud como algo que debe ser garantizado a la población, y no como algo con lo que uno hace plata.

Lo anteriormente dicho sumado al concepto de liberación o de manipulación tiene que ver con la psicología política. Pero en principio, pensemos que todos los pro hombres de la psicología, aquellos que empezaron a pensarla a principios de siglo y hasta los años 70’, pensaban que la función del psicólogo era “liberar al otro de una atadura”. Se le llamaba psicólogo agente de cambio, en este sentido, cuya función era generar en el otro algún tipo de cambio que lo liberaba de algún problema o atadura que lo volvía dependiente. Era hacer más independiente al otro.

Con la des-somatización nos referimos justamente a la idea de empezar a des-hacernos de algunos facilismos con los que tendemos a pensar el fenómeno humano, y el abordaje de ese fenómeno, y empezar a pensarlo con creatividad.

Y con el tema de la educación para la vida, a lo que nos queremos referir es a aquello de lo que veníamos hablando hoy, de pensar una psicología de la salud, es decir una psicología que pueda centrarse no en la enfermedad ni en la cronicidad de la enfermedad incluso, sino que la podamos pensar en términos vitales y de desarrollo justamente humano en ese punto.

Bueno, ya cerrando quería plantearles un diagnóstico muy breve, que hicimos en psicología política, que se llama “Distorsiones objetivas del plan de estudios”.

El plan de estudios tiene:

  • Seis cuatrimestres para la clínica (dos psicoterapias, y dos psicología clínicas anuales).
  • Un cuatrimestre para lo forense.
  • Uno para lo educacional.
  • Uno para lo laboral.
  • Cero para: lo comunitario; ambiental; para la acción en salud; y cero para rehabilitación.

Bueno, ¿qué les hace pensar esto?

Estudiantes:

  • Salimos medio psicólogos.
  • Se reduce el campo de aplicación.
  • Salimos formados para la enfermedad, no para la salud.

Yago: Ahora una psicología que se plantee un objetivo político, debería ser una psicología que se plantee una transformación del orden de lo social.

Para terminar se me ocurrió plantearles algunas ausencias llamativas de nuestro plan de estudio, temas que no están en la formación.

Una es que no hay una materia sobre ética y deontología.

Por otra parte no hay una materia sobre historia de la disciplina, y sobre todo de la profesión.

Psicología legal, es decir ligada a los aspectos acerca de la legalidad o no de las prácticas psicológicas.

La psicología aplicada en sí, es decir la posibilidad. El anterior plan de estudio (del año 70’), tenía una materia que se llamaba psicología aplicada, en la que se veía luego de todo el ciclo de formación básica todas las aplicaciones que tenía el saber psicológico a los distintos campos, a los ámbitos, y a los distintos problemas que en ese momento se daban en la psicología.

  • La psicología de la salud.
  • La psico neurología.
  • Psicología comunitaria.
  • Metodología de la investigación psico-social.

Lo que quiero plantear es que nuestra salud está en no resignarse. En que empecemos a pensar primero en los modos de apropiación de nuestra profesión, y en esa búsqueda, justamente hacernos dueños de nuestra formación. Y empezar a pensar nosotros qué psicólogos queremos ser, para quién queremos trabajar, a quién queremos servir y a quién no queremos servir.

En cualquier sociedad, en cualquier momento y lugar… Enfermo es el resignado”

Ahora bien, qué pasa en Argentina con esta enorme disciplina, prestigiada, requerida con una diversidad de inserción o de campos de especialización enormes, ahí vemos:

Les quiero mostrar el cuadro elaborado por el prof. Saforcada:

Lo que vemos en Argentina, es que toda esta gran masa de áreas, de orientaciones, de teorías, etc. Se recorta al campo de la Salud y prácticamente a un solo marco teórico. Esto da para hacer infinidad de cosas, esta es una primera reducción a la que es sometido el estudiante. Luego es sometido a una segunda reducción, que es tomar sólo la sub área de la enfermedad y dejar de lado todo lo que es la salud positiva y se trabaja solo dentro del área de la enfermedad, que se puede trabajar en toda la gama de enfermedades que se logran atender con un dispositivo único y especialmente establecido para un tipo de dolencias. Luego los estudiantes, son sometidos a una tercer reducción, que es tomar sólo en cuenta las enfermedades de manifestación preponderantemente mentales. Ustedes a poco que reflexionen se van a dar cuenta de que aquella expresión que pretende definir un campo como es Salud Mental, es un disparate, y es medieval, cartesiano, es pensar que el alma existe separado del cuerpo, o sea: los seres humanos somos seres inseparables.

Lo que sí hay son dolencias que se manifiestan a los ojos del profesional preponderantemente en un campo y no en otro, pero no hay ninguna dolencia de manifestación preponderantemente mental como una neurosis o una esquizofrenia que no tenga implicancias orgánicas, sociales y ambientales. Ahora bien, para la solución de esos problemas requieren estrategias y tecnologías que involucren las cuatro vertientes. No obstante acá se toma sólo en cuenta la enfermedad mental.

¿Qué es lo que caracteriza por lo tanto a un profesional de perfil comunitario?

  • La primera, que conozca su disciplina en toda su extensión, aunque no en profundidad, pero sí conocerla toda.
  • Segunda es conservar intacto el sentido común y haberlo enriquecido por el sentido científico.
  • Tercero es tener una clara visión y conocimiento de lo que NO sabe.

Cuando uno va a la sociedad y ve a los psicólogos amontonados en el área de la salud, en la práctica asistencial en salud mental, pretendiendo que las personas se alojen en su dispositivo, único y pretendidamente infalible, inmodificable y sustantivo, una constante que no se aviene al proceso de la crítica, uno se da cuenta de que esto significa un enorme cúmulo de profesionales fracasados que, a su vez, puede generar enfermedad. Por otra parte queda la sociedad carente de muchos profesionales tan necesitados. No se trata de dejar la carrera, sino de reflexionar y darse cuenta de todas las cosas que se pueden hacer como psicólogos.

Romper con esta deformación profesional en la formación, darse cuenta de que las razones por las que ustedes se ven sometidos a esta limitación restrictivista de la psicología, no es una razón pedagógica o científica, sino que la razón es económica (como dice el prof. Saforcada.

Acá él ha propuesto un listado producto de un análisis de contenido de programas de congresos internacionales, o mundiales de psicología en donde se puede extraer este conjunto de especialidades que son las que están desarrolladas en el mundo hoy:

  • -Psicología del Desarrollo Nacional
  • -Psicología de las relaciones internacionales.
  • -Psicología transcultural y de la diversidad cultural
  • -Psicología Económica
  • -Psicología Política
  • -Psicología Ergonómica
  • -Psico-accidentología: laboral, hábitat, y uso del tiempo (ocio).
  • -Psico oncología humana
  • -Psicología de las organizaciones
  • -Psicología aeronáutica y espacial
  • -Psicología y ley.
  • -Psicología del tráfico y seguridad vial.
  • -Psicología educativa, instruccional y escolar
  • -Psicología de la Salud
  • -Psicología comunitaria
  • -Psico gerontología
  • -Psicología ambiental, del espacio humano y del hábitat.
  • -Psicología del deporte
  • -Psicología estructural
  • -Psicología de las organizaciones de alta complejidad y/o alto riesgo.
  • Psicología rural (los medios rurales son ámbitos donde se dan desarrollo humano muy diferente al que se da en otros ámbitos).

Todos estos son campos de aplicación diferenciada y específica de la psicología, donde esta aporta contenidos teóricos fundamentales, porque hacen al ser humano en ese campo.

Finalmente, considero oportuno pensar seriamente en una psicología “de lo virtual”, que prevea los problemas que la tecnología le está planteando al ser humano. Por ejemplo, cuando uno ve esta juventud con teléfonos celulares, concentrados en ese mundo, dándole entidad más prominente que el intercambio directo, estamos ante un nuevo fenómeno digno de abordaje especial.

Si hubiera una psicología aplicada al fenómeno de internet y lo virtual en general, se estaría tratando de incidir en los hábitos humanos, para que dejen de tener comportamientos que impliquen graves daños en su salud y su vida.

Gracias por sus atentas escuchas.

  • Conferencia dictada durante el III Foro Latinoamérica Educa del año 2007. Organizó MILES (Movimiento Independiente Latinoamericanista Estudiantil). Panelistas: Yago Di Nella (Psicólogo, especialista en psicología comunitaria, director de la Cátedra “Marie Langer”, de Salud Mental y Derechos Humanos, JTP de la cátedra de Psicología Forense), y Enrique Teófilo Saforcada (Doctor en Psicología. Integrante de la Maestría en Salud Pública -UBA-. Coordinador Gral. del Programa de Epidemiología Psicosocial y Psicología Sanitaria, Comunitaria y Ambiental de la Facultad de Psicología de la UBA).

Acceda al material de Yago Di Nella; aquí.