“Hay que reconocer la deuda histórica con los pueblos originarios”


Entrevista a Ignacio Prafil, referente del pueblo mapuche, para conocer sobre los desafíos de la nueva gestión del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI). “Nosotros queremos una democracia plurinacional con propuestas que no se queden en los papeles sino que lleguen a los territorios”

Mediante el decreto 45/2020 publicado en el Boletín Oficial, Magdalena Odarda fue designada como titular del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), organismo descentralizado creado con el objetivo de ejecutar políticas destinadas a pueblos originarios. Así, la ex senadora nacional por la provincia de Río Negro ocupará un cargo prácticamente desconocido durante la gestión macrista, en la que el vínculo con las comunidades indígenas estuvo casi exclusivamente en manos del Ministerio de Seguridad, encabezado por Patricia Bullrich. 

En 1985 se promulgó la Ley nacional N° 23.302 sobre Política Indígena y apoyo a las comunidades aborígenes y para su aplicación creó el INAI como una entidad con participación indígena dependiente del Poder Ejecutivo Nacional. En aquel momento se encontraba bajo la órbita del Ministerio de Salud y Acción Social. En 2006 pasó a depender del Ministerio de Desarrollo Social, hasta que en 2016 se definió su incorporación a la Secretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. 

La política del gobierno de Cambiemos en materia de pueblos originarios implicó un fuerte vaciamiento del organismo, el despido de trabajadores y una nula presencia en los territorios y en los conflictos. Esto fue tomado por el Ministerio de Seguridad generando una política de persecución y criminalización seguida de fuertes represiones. En este marco se dieron las muertes de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel que aún continúan sin ser esclarecidas. 

Frente a esto, Odarda no tardó en mostrar la diferencia con el gobierno anterior asegurando que se va a remover totalmente la política del macrismo con los pueblos originarios. En una entrevista en Página/12 afirmó: “Haremos primar el diálogo por sobre la represión que caracterizó al ministerio de Patricia Bullrich”. 

Asimismo, aseguró que la política se centrará en culminar los relevamientos territoriales previstos por la Ley 26.160, que casi no se realizaron en la gestión previa. “Pretendemos dar una vuelta de página al INAI. Vamos a intervenir para que se frenen los desalojos en todo el país hasta tanto se termine el relevamiento. La gestión anterior llevó adelante muy pocos”, aseguró Odarda. Y aclaró que una vez finalizados se iban a entregar los títulos de propiedad comunitaria. 

La vinculación de Magdalena Odarda con la temática de pueblos originarios no es nueva. No solo presidió la Comisión de Pueblos Indígenas en el Senado, sino que desde su banca impulsó distintos proyectos, como el de propiedad comunitaria indígena y el de protección de sitios sagrados. Y fue además una de las principales promotoras de la última prórroga otorgada a la Ley 26.160 de relevamiento territorial. Su militancia en asuntos vinculados a pueblos originarios y a cuestiones ambientales es conocida por las organizaciones indígenas que no tardaron en saludar su nombramiento. 

“A nosotros nos parece importante que esté Magdalena, porque hay que generar un cambio sobre la cuestión originaria en Argentina, y esto hay que hacerlo también desde adentro del gobierno, pero tiene que ser con participación de los pueblos originarios y es importante que esa participación venga de las comunidades, de los territorios”, declaró Ignacio Prafil.

Asimismo agregó: “Nosotros queremos una democracia plurinacional con propuestas que no se queden en los papeles sino que lleguen a los territorios, por eso vemos como un desafío generar un cambio en el INAI y creemos que Magdalena es clave para eso. Porque siempre estuvo ligada a las comunidades, es una gran compañera, una weney zomo, como decimos nosotros. Ha recorrido los territorios, ha tratado de aprender sobre nuestra cultura, de aprender nuestro idioma y hasta ha participado de nuestras ceremonias”. 

Prafil es werken (vocero) de la Lof (comunidad) Fvta Anekon, cercana a Ingeniero Jacobacci en la provincia de Río Negro, e integra la Coordinadora del Parlamento Mapuche Tehuelche en Río Negro. Asegura que es desde cada espacio territorial que debe pensarse como intervenir en las distintas situaciones y cómo ir generando un diálogo con las políticas y la agenda del Estado. 

– ¿Cuál crees que es la prioridad en relación a la cuestión indígena en Argentina?

– Siempre se considera que somos una cuestión, un problema, una temática, cuando en realidad los pueblos originarios somos Naciones originarias preexistentes con sus propias autoridades. Desde ese lugar lo primero que debería hacerse es reconocer la deuda histórica con los pueblos originarios, reconocer que Argentina es un Estado que se conformó sobre un genocidio indígena. 

En este marco es necesario que la Ley 26.160, que frena los desalojos, deje de ser una ley de emergencia que debe ser prorrogada cada cuatro años y se garantice como política de Estado la vuelta a nuestros territorios. Nosotros esperamos que Magdalena y el resto de su equipo pueda ir dando una vuelta de tuerca al INAI y que haya un verdadero reconocimiento y aplicación de derechos en todos los contextos. 

Para esto es necesario empezar por entender que la interculturalidad no es para los indígenas, tiene que ser para toda la sociedad y tiene que pensarse en educación, en salud, en los medios de comunicación, y esto no es solo tener normas o leyes es aplicarlas realmente. Pero es importante entender que no es algo que empieza hoy, sino que viene desde hace muchos años, es un camino marcado por nuestros ancestros y nuestros mayores. Poder llegar a hablar con los gobiernos para que se puedan establecer diálogos, pero la mayoría de las veces no somos escuchados. 

– ¿Qué pensás que debería hacer distinto esta gestión con respecto a las previas?

– Integrar el INAI debería ser una política de consulta y participación con las comunidades y organizaciones indígenas, lograr el consentimiento libre, previo e informado. Esto la mayoría de las veces no pasa, o porque son nombrados directamente por el Ejecutivo por afinidad con quienes gobiernan o porque se pone a referentes a los que se tiene más llegada, pero que no tienen vínculos con los territorios comunitarios, entonces no es una consulta real.

La nueva gestión está tratando de tener esto en cuenta. Es necesario que se entienda que los pueblos originarios no tenemos que ser tutoreados, sino que tenemos exigencias y propuestas políticas que vamos construyendo de forma comunitaria, en xawvn, encuentros, asambleas. 

Es fundamental que haya originarios dentro del INAI, la vicepresidencia va a estar en manos de un peñi del pueblo mapuche, Luis Pilquiman, y es necesario que al frente de las distintas direcciones también haya originarios. Y es fundamental bajar a los territorios, escuchar directamente a los integrantes de las comunidades, caminarlas, no se puede hacer política indígena desde un escritorio en Buenos Aires, o estando media hora en una comunidad, hay que conocer.

– ¿Cómo ves el inicio del gobierno de Alberto Fernández con respecto a la temática originaria?

– Creo que todos cometimos errores hace cuatro años que llevaron a la derecha al poder y eso no debería haber pasado y no debería repetirse nunca, tenemos que trabajar unidos para que eso no vuelva a suceder, pero eso no implica olvidar que antes del macrismo la relación con los pueblos originarios no estaba bien tampoco, siempre solemos ser tildados como quienes no queremos el progreso, pero tenemos que ser tenidos en cuenta. Alberto Fernández desde que asumió se reunió con todos los sectores, pero no con los pueblos originarios y eso es un problema, porque cuando se habla de extractivismo es necesario hablarlo con los pueblos originarios, con quienes viven en eso territorios y el gobierno debería querer aprender de la mirada originaria, porque nosotros tenemos otra mirada, y eso no implica estar en contra del progreso, para nosotros cuidar la vida y el futuro es estar a favor del progreso. 

El gobierno debería querer aprender de qué hablamos cuando decimos resguardo territorial, que eso no implica cuidar una parcela sino un espacio que tiene vida, la vida de los bosques, de los lagos, de las montañas para poder desarrollarnos, y esa vida no nos pertenece a los pueblos originarios sino a toda la sociedad, pero cuando esa vida no es tenida en cuenta es que se generan los problemas y la falta de diálogo y nos volvemos el enemigo. Hemos venido planteando que los Estados provinciales y el Estado nacional no han sabido llevar adelante las consultas y la participación para lograr el consentimiento libre, previo e informado para decidir qué proyectos llevar adelante en los territorios comunitarios y qué uso dar a eso que el Estado llama “recursos”. Deberían preguntarnos porque nosotros tenemos nuestra propia visión del desarrollo. 

– ¿Qué pensás de los originarios que integraron el gobierno de Mauricio Macri?

– La política originaria debería ser autónoma, no responder a partidos y a gobiernos de turno, solo así vamos a lograr la reparación histórica de un Estado que hizo desastres y cometió todos los “idios” habidos y por haber. Nació de un genocidio, y la principal deuda histórica es sin duda nuestros territorios. 

Durante el macrismo el gobierno buscó que el pueblo mapuche se volviera el enemigo número uno para justificar represiones y desalojos, fue un gobierno que claramente jugó para los ricos, los privados y los terratenientes. Desde ese lugar nos parece que esos hermanos que bancaron la política macrista deberían dar un paso al costado, porque fueron funcionales a un gobierno de muerte, no deberían seguir intentando estar en lugares de decisión. Además pidieron el armado de un Consejo Consultivo que representa un retroceso para la política indígena y que terminó paralelizando otras instancias de decisión y participación que ganamos a fuerza de lucha, como por ejemplo el Consejo de Participación Indígena (CPI).

– ¿Si tuvieras que imaginar el futuro de la política indígena en el marco de esta gestión que dirías?Es fundamental promover un Estado plurinacional que repare violaciones a los derechos generadas desde la misma base de un Estado que se fundó sobre un genocidio a los pueblos preexistentes. Hasta ahora ninguna gestión ha demostrado tener la voluntad política de ese reconocimiento. Tal vez con el tiempo logremos tener un Ministerio de Pueblos Originarios que permita que la política indígena sea transversal -y no un instituto específico- para poder participar cuando se discuta sobre salud, sobre educación, sobre extractivismo, sobre la violencia contra las mujeres. Esas también son “cuestiones indígenas”, pero siempre estamos invisibilizados y así nunca vamos a tener libre determinación y autonomía, mientras se nos siga pensando como una mera cuestión asistencial y no se nos reconozca como sujetos políticos no vamos a lograr un verdadero diálogo y una verdadera participación. 

Fuente: Notas de Periodismo Popular