Crece el asedio estatal contra la Lof Che Buenuleo en Bariloche


La Justicia rionegrina impuso a la Comunidad Mapuche Buenuleo un plazo de 72 horas para el desalojo voluntario de las tierras recuperadas al pie del Cerro Ventana en San Carlos de Bariloche, conocidas como Barrio Pilar II. Según el oficio cursado por el fiscal Inti Isla y el fiscal adjunto Gerardo Miranda, la medida de desalojo se encuentra efectiva para que se concrete voluntariamente. De no ser así, el desalojo será compulsivo, dentro de las 72 horas posteriores en que la resolución quede firme.

La notificación fue cursada a Comunidad el pasado viernes 18 de octubre. En la misma además se ordena alas fuerzas de seguridad impedir “ingreso de toda persona que no se encuentre en el predio (…) tampoco se autoriza el ingreso de personas a pernoctar, pasar el día o visitar a los ocupantes y/o a ingresar alimentos u otros efectos a los ocupantes”. Además, se solicitó el refuerzo de la seguridad en la zona y habilitar la intervención del grupo COER. Dichas medidas apuntan a sitiar a los integrantes de la comunidad de cara a hacer cumplir la resolución del Juez de Garantías Sergio Pichetto, quién dispuso el desalojo forzoso del predio.

Recordemos que durante septiembre pasado, la Comunidad Mapuche Buenuleo recuperó noventa hectáreas del territorio en disputa.

El masado martes 15 de octubre los letrados representantes del Lof Che Buenuleo, remitieron al Tribunal de Impungación con sede en Viedma, un escrito dónde se reafirma que mientras esté en vigencia la Ley Nacional 26.160 “no puede haber desalojo de comunidades indígenas”. Asimismo, se insta a que se respete “el vínculo que tienen ancestral y tradicionalmente con el territorio”, y que “de llevarse a cabo el desalojo le causaría un daño irreparable”.

En caso que el Tribunal de Impugnación presidido por Zimmerman, acepte la queja planteada, volvería a suspenderse la vigencia de la orden de desalojo. Caso contrario se habilitaría el cumplimiento de la orden del Juez Pichetto.

Por otra parte, una solicitud firmada por Comunidades, organismos e instituciones – a la cual el Colectivo de Acción Jurídica, Social y Cultural Adalquí adhiere en todos sus términos -, advirtió sobre la preocupante situación. La misma se transcribe a continuación:

“Bariloche, martes 15 de octubre de 2019

Sr. Presidente del Tribunal de Impugnación

Dr Adrián Fernándo Zimmerman

C/C Vicepresidente Dr. Miguel Ángel Cardella

C/C Jueza Dra. María Rita Custet Llambí

Secretaria a Cargo Dra. Virginia Soledad Sastre

Los abajo firmantes, representantes de comunidades, organismos e instituciones, nos dirigimos a este Tribunal de Impugnación para manifestar nuestra preocupación por la gravísima situación que atraviesa la Lof Che Buenuleo (Personería Jurídica N° 31/11), la cual ejerce ocupación tradicional el lote pastoril 127 de la Colonia Nahuel Huapi.

Expresamos que “no puede haber desaojo de comunidades indígenas estando en vigencia la ley 26.160”. Debe respetarse el vínculo que tiene ancestral y tradicionalmente con el territorio. De llevarse adelante el desalojo de la comunidad, le causaría un daño irreparable.

Los jueces Pichetto y Burgos los acusan de usurpadores de su propio territorio. Por eso es que nos dirigimos a Ustedes para recordarles de la plena vigencia de la ley de emergencia 26.160, como medio procesal para la protección de los territorios que tradicionalmente ocupan los pueblos indígenas preexistentes al Estado Nacional.

En consecuencia, solicitamos a ustedes que se suspenda el desalojo de la Comunidad Mapuche Lof Che Buenuleo.

Marichi Weu; Marichi Weu

Comunidad Mapuche Buenuleo (Pers. Jur. 31/11) y demás firmantes.”

Reconstrucción histórica de las tierras recuperadas

Según información difundida por la Coordinadora del Parlamento Mapuche en Río Negro, miembros informante de la Lof Buenuleo, en reunión plenaria relataron los antecedentes de la recuperación. Los mismos se transcriben seguidamente:

“La comunidad comienza su relato a partir del conocimiento ancestral y de memoria social del Lof y su trayectoria histórica. Para 1890 tenían un asentamiento en la zona del barrio Alborada, luego fueron corridos por el desarrollo urbano de la ciudad hacia el Cementerio. Más adelante lo vuelven a correr con su familia hacia la zona del cerro Otto. En tanto su familia y su capital crecían con base al desarrollo pastoril. El lugar que utilizaban como veranada era el arroyo del cerro Ventana (en la zona de los Barrios Pilar 1 y 2).

El Barrio Pilar 1, que lleva el nombre la abuela casada con Antonio Buenuleo (abuelo), era el lugar donde pastoreaban vacunos y caballares.

El abuelo Antonio Buenuleo (fallecido en el 2014) vivió más que nada en la zona del actual barrio Pilar 2. Entre el 72 y 74 aparece la empresa Robles y le solicita un espacio para instalar gamelas y casillas para trabajadores. También instalaron galpones para el desarrollo de trabajos. Las familias se instalaron allí para desarrollar su vida. Esos terrenos que ocupaban las familias de trabajadores fueron adquiridos por medio del trueque.

Esta es la forma de poblamiento del barrio Pilar 1 (antiguamente llamado Campamento Robles). La empresa Robles finalmente se traslada a la zona de Catedral. Los Mena, Martínez y otras familias datan de esa época.

El número creciente de niños de la zona condujo a que los vecinos y el padre Pacino solicitaran la escuela y, allì, el abuelo Buenuleo cede esa parte para la construcción de la misma. El abuelo Buenuleo trocaba tierras por bienes para favorecer a las familias que venían de la zona rural. Muchas de estas familias venían ya con animales, por esto los terrenos del Barrio Pilar 2 son más grandes, dado las necesidades de estas familias. Entre ellas los Hernández, los Vera, los Quijada, los Marín, entre otros.

También a partir de esta llegada de familias, Buenuleo dona tierras para la iglesia y para el centro de salud. Las instalaciones se levantan con el trabajo comunitario de los vecinos y con escasa participación del municipio. El nombramiento del barrio se elige a partir de Pilar Curinao, por pedido del abuelo Buenuleo.

Además del desarrollo económico de la propia Lof junto con el beneficio de los vecinos que llegaron a la zona, los Buenuleo eran reconocidos –en la figura de Pilar y Antonio (2014)- por tener conocimientos de medicina ancestral, conocían el lawen y lo podían suministrar en caso de necesidad. Eso los destacaba también entre los muchos vecinos.

A partir del 2009, el Lof Buenuleo formaliza la situación según las normativas estatales de reconocimiento de comunidades.

En el 2013 aparece Claudio Tieck con un boleto de compra-venta y Antonio Buenuleo niega que la firma sea la suya. La investigación estaba en proceso cuando el abuelo fallece. Su voluntad fue ser enterrado en su territorio. El velorio se hizo en la iglesia que el levantó. El lunes siguiente mientras realizaban trámites propios de la defunción, Emilio Friedrich subiò con camiones materiales y gente para trabajar en esas tierras.

Inmediatamente el Lof hizo la denuncia por usurpación. Al poco tiempo fueron convocados de la policía federal para ampliación de datos. En tanto, la zona estaba cercada y no los dejaban acceder –tenían perros y cuidadores.

A pesar de la insistencia, la justicia no respondía frente a los reclamos del Lof. Por esto, hicieron pública una denuncia sobre el maltrato a la naturaleza. Esto implica el movimiento de suelos, arrasar con arboles nativos, generaron aludes en el río y por ende, en el verano, escasea el agua. Esto afecta a la población de Bariloche en su conjunto. Esto contrasta abismalmente con las prácticas desarrolladas por el Lof y los vecinos de los barrios que canalizaron el agua para los vecinos de Pilar 1 y 2.

Las denuncias fueron destinadas a diferentes instituciones del estado (Parques Nacionales, DPA, Municipio, etc.).

Esta es la razón de fondo por la cual el Lof decidió reingresar en el territorio, hacer una ceremonia y hacer público que se encontraban en ese lugar. Para esto realizaron una exposición policial y al regreso de esta gestión fueron amenazados con un arma por parte de uno de los cuidadores. Esto escaló cuando mandaron una camioneta de gente a amenazarlos y a violentarlos.

Frente al conflicto se presentó el fiscal, escuchò la situación y pidió que solo se quedaran 9 personas en el lugar. Al día siguiente pidieron una mediación.
En la mediación la otra parte expuso que habían comprado a Tieck la tierra y presentaron un boleto de compra venta.

La fiscalía pidió que se retiraran y acto seguido mandó una denuncia por usurpadores. Fueron acusados de violencia moral. También se inventaron instancias de mediación que no existieron.

La fiscalía apela a un conflicto entre privados y pretende impugnar la trayectoria histórica de la comunidad y sus derechos.

Las audiencias ratifican la defensa del derecho privado y por esto el Lof viene impugnando las diferentes sentencias.

Los jueces Pichetto y Burgos dieron 4 meses para la investigación.

El pasado Lunes 7 el Lof intentó hacer una ceremonia cuando fueron interrumpidos por 2 patrulleros de la 42 con cerca de 15 policías que buscaron impedir la realización de la misma. Esta última acción demuestra que están al tanto de todo movimiento, que nos impiden desarrollar nuestra vida, que nos vigilan permanentemente con los COER.

El Lof Buenuleo continua apelando a la justicia para defender sus derechos, por ejemplo, a partir de la nota destinada a la fiscalía para denunciar el impedimento de llevar adelante sus prácticas ceremoniales agravado por el amedrentamiento producido por la policía.

En la apertura de preguntas se consulta por la jurisdicción de las 90 hectáreas y se menciona que pertenecen a la jurisdicción de Parques.

Aunque la justicia denegó el pase a la justicia federal, por lo tanto sigue actuando la justicia provincial.

Por otra parte, aclaran que cuando se conforma la Colonia Pastoril Nahuel Huapi, estos lotes quedan como lote pastoril, allí se ubica el lote 127.

Por otra parte, se evidencia en este caso las decisiones arbitrarias por parte de la justicia provincial que en diferentes casos que involucran a comunidades indígenas.

Se resalta el rol parcial de la fiscalía que marca un quiebre en las formas que la justicia está tomando para con el Pueblo Mapuche. En parte se atribuye al cambio en el Código Procesal Penal y sus primeras puestas en práctica. Se destaca el vinculo con las explotaciones inmobiliarias.

Se apela al municipio de Bariloche, que se reconoce como municipio intercultural pero no pone en práctica la defensa a la diversidad. Se propone trabajar con los diferentes poderes a través de presentaciones que permitan exponer la situación en este ámbito. Se demanda que el municipio tome posición públicamente en defensa de los derechos indígenas.

Se propone la difusión de la historia de los Buenuleo, ampliamente desconocida por los presentes. La sociedad barilochense desconoce el trabajo de fondo del Lof a lo largo del siglo XX y basa sus opiniones en rumores mal fundados que no permiten elucidar la verdad. El CRUB se presta como espacio para poder difundir esta historia.

El CoDeCi se compromete a acompañar y continuar las gestiones que haga la comunidad. Incluyen el caso dentro de un contexto provincial complicado y con varios casos con ordenes de desalojo.

Finalmente, desde la defensoria del Pueblo se apela a los bienes comunes en cuanto al cuidado de la naturaleza que nos comprende a todos y que esta siendo violentada por los Friedrich.

La mesa de dialogo se compromete al acompañamiento frente a las diferentes instancias de presentación judicial y acciones que decida la comunidad.”

Fuentes: En Estos Días / ADN / Coordinadora del Parlamento Mapuche en Río Negro / Lof Che Buenuleo