La inflación en Comarca Viedma – Carmen de Patagones superó el 5% durante el mes de julio


Así lo rebeló el informe mensual que publican el Centro de Estudios Scalabrini Ortíz, el Centro de Estudios Ambientales de la NorPatagonia, Sindicatos y organizaciones sociales de la región. También se dio a conocer un informe de coyuntura de los efectos post devaluación por parte del Centro de Estudios Patagonia.

Inflación en la Comarca

El relevamiento realizado para el mes de Julio en los supermercados de la Comarca Viedma-Carmen de Patagones (realizada por distintos sindicatos y analizada por el CESOCEANPa), registra que un adulto masculino necesita $6.337.- para cubrir únicamente sus necesidades alimentarias. La variación mensual de Junio-Julio de 2019 fue del 5,06% en ambas ciudades.

Según lo estimado por INDEC, una mujer adulta, necestió para el mismo período $4.880. Para una familia tipo de cuatro integrantes se necesitaron $20.913.- para superar el nivel de indigencia, lo que supone cubrir los requerimientos calóricos estimados por INDEC.

Comparando la variación mensual entre Junio y Julio de 2019, el aumento de precios en los supermercados de la Comarca Viedma-Carmen de Patagones, fue del 5,06%.

Las variaciones acumuladas de Enero a Julio, llegaron a un 33,39% para la región.

Por otra parte, la canasta básica total, que incluye bienes no alimentarios y servicios, muestra que un adulto varón de clase media, debió contar en Julio con $19.492.- , mientras que una mujer necesitó para el mismo período $15.008.- para superar el nivel de pobreza.

Si tenemos en cuenta una familia tipo de cuatro integrantes de clase media, el nivel de ingresos necesarios para superar la línea de pobreza fue de $64.322.-, para el mismo mes.

Ver informe completo aquí:

Una mirada sobre la economía rionegrina luego de la devaluación

Tras las declaraciones del Gobernador de la provincia de Río Negro y candidato a Senador por Juntos Somos Río Negro, Alberto Weretilneck, dónde consideró positivas las medidas adoptadas por el Gobierno Nacional luego de la corrida cambiaria de la pasada semana, y donde la devaluación del peso alcanzó un 30%.

Si bien en la últimas horas, el Gobierno rionegrino revisó su posición, días se conoció el Informe de Coyuntura para Agosto de 2019 titulado “Efectos de la devaluación de la moneda en la economía rionegrina”, del Centro de Estudios Patagonia (CEP), cuya sede se encuentra en San Carlos de Cariloche.

Según el Gobernador, un tipo de cambio devaluado, un dólar alto, favorece las exportaciones y, por extensión a las principales actividades económicas de la provincia. Ante dicha afirmación, el CEP argumentó lo siguiente:

“Lo primero que debe decirse es que la idea del “tipo de cambio competitivo” se basa en supuestos falsos. El mecanismo económico que se encuentra por detrás del argumento es que un dólar alto significa una baja de los costos de producción internos medidos en pesos y, por lo tanto, la posibilidad de competir por precio en los mercados internacionales. En sus propios términos el argumento es correcto, salvo por un detalle, los productos que exporta la economía rionegrina, al igual que el grueso de la canasta exportadora de la Argentina, son “commodities”, que es el nombre que reciben las mercancías que tienen precios estándar en los mercados globales. Esto quiere decir que las exportaciones rionegrinas son “tomadoras” del precio internacional.

La conclusión desde el punto de vista teórico es que las ventas externas rionegrinas no responden a las variaciones en el tipo de cambio, sino que dependen de la demanda del exterior y, en un circuito que se encuentra en un proceso de contracción de largo plazo, de las cantidades ofertadas, de una buena o mala cosecha. Las exportaciones sólo aumentan cuando aumenta la producción, no cuando hay una mejora cambiaria. La conclusión teórica es que las variables precio del dólar y cantidades exportadas no están correlacionadas.

El verdadero efecto de una devaluación es muy distinto. Para los exportadores lo que se produce es un “efecto riqueza”, ya que bajan una parte de sus costos en pesos, en particular los salarios. Lo que sucede cuando hay una devaluación es que los ingresos de los trabajadores caen. Esto es así porque en la estructura económica argentina el precio del dólar es un “precio básico” o relativo, es decir uno de los precios que forman parte de los precios de todas las cosas. Cuando sube el dólar suben todos los precios y los salarios sólo los siguen parcialmente y con retraso.

La consecuencia es que cae el consumo, los comercios y empresas venden menos y cae la actividad económica. Las series históricas muestran lo que predice la teoría. Siempre que hay una fuerte devaluación el Producto Bruto Interno (PBI) cae. Pero no hace falta ir muy lejos, fue el caso, por ejemplo, de 2016 y 2018 y por supuesto lo será en 2019.

Por esta misma razón tampoco es bueno, como normalmente se cree, para el turismo. En ciudades típicamente turísticas de la provincia como San Carlos de Bariloche, sólo un porcentaje fluctuante del 10 al 15 por ciento del total de los visitantes son extranjeros. Claramente un dólar caro es un incentivo para el incremento de esta porción de viajeros. Sin embargo, este porcentaje no compensa la caída del turismo interno que visita la ciudad todo el año. En la Costa Atlántica, en tanto, el flujo de visitantes es casi exclusivamente interno por lo que no hay relación alguna con el tipo de cambio y sí con la evolución del PBI.”

Acceda al informe completo aquí.

Fuente: CESO – CEANPa / CEP.