Comunidad Pilquiniyeu del Limay: el 31 de julio se cumple el plazo judicial para el Ejecutivo


El Poder Ejecutivo y la Fiscalía de Estado de Río Negro deben dar respuesta al Mandamus judicial, por la obra para la provisión del servicio eléctrico a la Comunidad Pilquiniyeu del Limay. Un compromiso asumido por el Estado hace treinta años.

Luego que el Superior Tribunal de Justicia de la provincia de Río Negro otorgara carácter de Mandamus, al reclamo presentado por Comunidad Mapuche Pilquiniyeu del Limay y la Fundación Adalquí exigiendo la urgente restitución de los servicios de energía eléctrica y agua potable, el Poder Ejecutivo y la Fiscalía de Estado de Río Negro deberán responder a la requisitoria judicial respecto de la situación. El plazo impuesto a las autoridades gubernamentales, vence el próximo miércoles 31 de julio.

Conocidas además las consecuencias del temporal de nieve que asola la zona andina, el estado de aislamiento de la Comunidad se ha agravado aún más. A la falta de los servicios mencionados, y la dificultad climática estacional, el abneganiento de caminos, la carencia de vehículos adecuados a la zona, y la ausencia de asistencia estatal; no hacen más que sumar elementos al desmembramiento, desarticulación y ruptura de lazos sociales que padece la Comunidad Mapuche Pilquiniyeu del Limay.

Sin embargo, existe un expediente en el ámbito del Ministerio de Obras Públicas de la Provincia de Río Negro que data del año 2011. En él, el Poder Ejecutivo legitima el reclamo de la Comunidad; e incluso inicia la apertura de un proceso de licitación que buscaba realizar la obra del tendido eléctrico. El trámite, fue declarado”desierto”, alegando distintas fallas en las empresas oferentes que se presentaran oportunamente a la convocatoria.

Treinta años de espera

La actual problemática viene gestándose desde hace más de tres décadas. Si bien en 1972, el Estado provincial otorgó el reconocimiento a la Comunidad Pilquiniyeu del Limay – situada por entonces en cercanía de la confluencia de los ríos Limay y Collón Curá -, en 1983 sus habitantes tomaron conocimiento del proyecto de construcción de la actual represa hidroeléctrica Piedra del Águila. Para la Comunidad, eso no significaría otra alternativa que la relocalización. Con la articulación del Gobierno de Río Negro, entre 1984 y 1986, la empresa HIDRONOR S.A., con la colaboración del IPPV y el Consejo Provincial de Educación que cedió los terrenos para su establecimiento, se concretó el proyecto de la represa; y la Comunidad fue notificada de su traslado.

El Ejecutivo de Río Negro reconocía al mismo tiempo que los habitantes de la Comunidad Mapuche Pilquiniyeu del Limay serían perjudicados por la obra. De ésta manera, la relocalización, implicaba asimismo la indemnización y el traslado a un lugar “ecológicamente equivalente”. Es decir, con pleno acceso a fuentes de agua, energía y la dotación de la infraestructura, de la cual los pobladores gozaban anteriormente.

Entre 1989 y 1990 tuvo lugar el traslado. Desde entonces, prácticamente ninguno de los objetivos prometidos y asumidos legalmente por la autoridad estatal, fueron cumplidos. Las viviendas, animales, escuelas, provisión de agua y energía, entre otras, jamás llegaron a la Comunidad por propia decisión de las autoridades, ni de acuerdo a lo establecido en el marco legal. Los logros, avances y concreciones, siempre debieron ser reclamadas por los y las habitantes. A pesar de ello y del tiempo transcurrido, la Comunidad Mapuche Pilquiniyeu del Limay se encuentra aún en situación de cuasi aislamiento, y dónde el centro urbano más próximo dista a 120 km, en la localidad de Comallo.

Respecto de los servicios, entre 1989 y 1990, el gobierno de la provincia de Río Negro instaló en forma provisoria, motores diesel para la dotación de energía eléctrica, que además permitía la puesta en funcionamiento una bomba de agua a los fines de abastecer a los pobladores de este servicio. Dicho equipamiento, brindaría el acceso a dichos recursos a la Comunidad, mientras se realizaban las obras de instalación definitiva de redes y tendidos de servicios. Eso se prometió hace 29 años.

Por otra parte, esa informalidad estuvo permanentemente acompañada de la precariedad. El suministro de energía eléctrica tiene grandes deficiencias en tanto impide un servicio continuo y efectivo – como del que goza el resto de los ciudadanos rionegrinos -. El mismo funciona de manera parcial ya que se interrumpe de 00 hs a 08 hs, y desde las 16 hs hasta las 18 hs. Asimismo, la Comunidad padece la permanente saturación en los generadores, lo que imposibilita el uso de varios calentadores eléctricos – ténganse en cuenta las bajas temperaturas de la región -, o de las heladeras de cada una de las viviendas – imposibilitando la conserva de alimentos y medicamentos -. Es decir, por carácter causal, las familias de la comunidad, no pueden gozar tampoco de las condiciones mínimas de confort y salubridad en las viviendas. Además, debe sumarse la falta de mantenimiento de parte de la provincia de los motores, tal como establecen los convenios establecidos.

El pasado 30 de abril, los motores diesel del que dependen tanto el suministro de electricidad como el de agua, dejaron de funcionar nuevamente. Situación que fue informada de manera inmediata a la Comisión de Fomento de Pilquiniyeu y a los vecinos de los demás parajes.

El expediente que tiene la llave para la solución del problema

Ante el incumplimiento de lo establecido en los acuerdos que surgieron por la relocalización, los reclamos hacia el Estado por parte de la Comunidad, no cesaron ante distintos estamentos del Poder Ejecutivo provincial y las autoridades municipales y comunales.

La perseverancia los llevo a enterarse que por las gestiones realizadas, se había constituido Expediente N° 30277-DE-2011 en el Ministerio de Obras y Servicios Públicos; y que existía un trámite en curso para la contratación de una empresa que lleve adelante la construcción del tendido eléctrico. La Comunidad pudo tomar vista del mismo recién en abril de 2019.

Efectivamente, el 26 de octubre de 2011 el Ing. Guillermo Ondarcuhu solicitó el inicio del expediente para tramitar “Suministro de energía eléctrica a Cañadón Chileno- Laguna Blanca- Pilquiniyeu del Limay”. La obra de suministro de energía ya había sido aprobada en el año 2009 por el Comité Ejecutivo del Consejo Federal de la Energía Eléctrica mediante Resolución N° 932/09 y con recursos correspondientes al Fondo Especial de Desarrollo Eléctrico del Interior (FEDEI). Además, de la documentación surge el reconocimiento de la insuficiencia y precariedad del servicio de energía eléctrica con la que cuentan la Comunidad Mapuche Pilquiniyeu del Limay y las Comunidades cercanas.

Asimismo, el expediente contiene actuaciones relativas al proceso licitatorio de la obra –N° 28/12 -. En el participaron dos firmas comerciales, pero la Comisión de Preadjudicación la declara “desierta” porque una de las firmas no cumplía con las características técnicas de los postes y la otra era onerosa para los intereses del Estado, sin solicitarse previo mejoramiento de oferta. Posteriormente, sólo se elaboró un nuevo pliego de bases y condiciones para un segundo llamado. Sin embargo, el proceso está paralizado desde el 10 de julio de 2013.

La Comunidad Pilquiniyeu del Limay, en conjunto con la Fundación Adalquí, intentaron reimpulsar las acciones del expediente, solicitando al Ministerio de Obras Públicas provincial durante el mes de mayo pasado, la contratación directa de un empresa que realice la obra, dada la precariedad de larga data de la situación, la emergencia y la llegada de los meses de invierno. El 18 de junio de 2019, venció el plazo de contestación de parte de la dependencia hacia la Comunidad. Tampoco fueron atendidas, las solicitudes realizadas ante la Secretaría de Energía durante el mes de abril de 2019.

A la fecha, por tanto, la solución a un compromiso asumido por el Estado provincial para con la Comunidad, continúa sin concretarse.

Plazos Judiciales

Treinta años de espera lleva la Comunidad Mapuche Pilquiniyeu del Limay; y lo único que ha obtenido a cambio son daños irreparables. El encadenamiento de los graves perjuicios sufridos por los pobladores, ha devenido en apremiante, debido a la situación de aislamiento y falta de asistencia estatal. Es por ello que los habitantes de la Comunidad deben trasladarse a Comallo para continuar con sus estudios, o para recibir seguimiento y acompañamiento médico y sanitario permanente.

En este estado de situación, no sólo se está dañando el acceso a la educación, al servicio de salud, y al pleno desarrollo de las actividades como comunidad originaria. También se está cercenando la posibilidad de crecimiento de la Comunidad en términos poblacionales, y en materia de goce de derechos.

Agotadas las vías administrativas, la Comunidad Mapuche Pilquiniyeu del Limay – con el acompañamiento del Colectivo Adalquí -, resolvió el camino de elevar el reclamo judicial. El Superior Tribunal de Justicia rionegrino otorgó el carácter de Mandamus a tal requisitoria, y solicitó al Poder Ejecutivo y a la Fiscalía de Estado que informen de la situación expuesta en un plazo de 72 horas. El mismo se cumple el miércoles 31 de agosto.

La omisión por parte del Estado de cumplir las obligaciones establecidas en la legislación vigente para con la Comunidades Originarias, es uso y costumbre permanente de las sucesivas administraciones provinciales. Prácticas gubernamentales que se ratifican y recrean con la continuidad institucional y jurídica de la provincia que cada mandatario firma cuando asume el cargo. Indiferencia que se transforma en acción y propulsión de un nuevo mecanismo de exterminio de las Comunidades originarias de nuestra región.

Una respuesta

  1. El STJ rionegrino falló a favor del aislamiento de la Comunidad Mapuche Pilquiniyeu del Limay – Adalquí

    […] Desde el 30 de abril pasado, los motores diesel del que dependen tanto el suministro de electricidad como el de agua, dejaron de funcionar nuevamente. Situación que fue informada de manera inmediata a la Comisión de Fomento de Pilquiniyeu y a los vecinos de los demás parajes. La gravedad del caso llevó a la Comunidad a iniciar el reclamo por vía judicial, y del cual deriva la postura asumida por el Superior Tribunal de Justicia (ver: «Comunidad Pilquiniyeu del Limay: el 31 de julio se vence el plazo para el Ejecutivo»). […]