Sobre una posible tipología de tragasapos


 

Columna de Yago Di Nella

 

Desde tiempos de la colonia para acá, se ha vendido la idea de que la política es el arte de negociar. Negociar casi todo, a cambio de un objetivo.

Se ha hablado muchísimo de este asunto, pero no de sus cultores. ¿Cuál es la construcción de subjetividad que sostiene esa idea?. Existe un nivel argumental justificatorio y un nivel de las características de personalidad y forma de conducirse del protagonista. Nos dedicaremos a ambos, en ese orden.

Pero antes una aclaración: el pasaje de la fase de constitución del espacio político, hacia la fase de acuerdo y tragado de sapos, está sobre-determinada por el abandono del territorio. La constitución del tragasapos es directamente proporcional a su alejamiento de la comunidad que lo vio nacer y crecer. Es que ha cambiado de representación como ser político y, en el mismo movimiento, ha dejado de representar a los de su grupo para pasar a ubicarse en un no lugar territorial. Estará desde ahora, en las oficinas, reductos legislativos, escenarios oscuros y otros lugares sectarios. Ha dejado de pertenecer a la grupalidad que lo albergaba para constituirse en líder tragasapos. Pero no nos adelantemos. Veamos primero las características fundacionales del argumento tragasapo y, luego, veremos cómo han de advenir, tales, sus protagonistas.

 

Descargar el breve ensayo de psicología política “Sobre una posible tipología de tragasapos”, acá:

Sobre una posible tipología de tragasapos