El conflicto “malo”, el inevitable y el Nunca más


Por: Dino Di Nella y Elisabet Almeda

 

El Informe “Nunca Más” de la CONADEP, como “versión oficial” de la transición pretendió introducir una igualación de responsabilidades, distribuyendo la culpa entre las partes en conflicto, de acuerdo a loque se ha denominado la teoría de los dos demonios.

En este proceso se insiste en la imagen de la Nación encarnada por unas “mayorías de clase media” que se encontraron súbitamente en medio de un fuego cruzado, rehén de una lucha que le resultaba ajena.

Se deriva de ello, asimismo, la noción implícita del Estado argentino de que el conflicto “es malo”, y que por tanto es necesario controlarlo “como sea”, es decir, desde el estado gendarme, que apelará a su capacidad y fuerza represiva como base legítima de control social punitivo e institucional.

Ello lo diferencia claramente (pese al profundo eurocentrismo vernáculo), de la liberal y europea idea de que para la Nación el conflicto le es una realidad inevitable, pero susceptible de ser controlado y disciplinado socialmente mediante la representación parlamentaria y los regímenes y estados de bienestar (conf. Narotsky y Moreno, 2004: 10-11).

 

Citas:

CONADEP (1985) Informe “Nunca Más”. Comisión Nacional de Desaparición de personas: Buenos Aires.

Naroztky, Susana y Paz Moreno (2004) “Fighters, martyrs, victims: political conflict, ambivalent moralities and the production of terror and modes of governance in contemporary Spain” en F. Pine; D. Kaneff and H. Haukanes, (eds.) Memory, Politics and Religion. The Past meets the Present in Europe, Halle studies in the Anthropology of Eurasia, Münster: Lit Verlang/ Transaction Publishers.