A cincuenta años del “Choconazo”


El pasado 14 de marzo se conmemoraron los 50 años del El “Choconazo”. Fue una protesta social masiva que ocurrió entre la segunda quincena de diciembre de 1969 y los últimos días de marzo de 1970. Los obreros que estaban construyendo la represa de El Chocón-Cerros Colorados sobre el río Limay, provincia del Neuquén, iniciaron dos huelgas y contaron con el apoyo general de la población.

El “Choconazo” formó parte de las puebladas que sucedieron durante el gobierno de facto de Juan Carlos Onganía, dónde por su impacto, el “Córdobazo” y el “Rosariazo” fueron las más destacadas en el tiempo.

A fines de la década de 1960, la provincia de Neuquén podría considerarse pobre y era poco conocida en el país. Iniciada en 1968, la construcción de la represa hidroeléctrica de El Chocón le dio a la provincia notoriedad nacional, a tal punto que era denominada como “la Obra del Siglo”. Esto se debía a la magnitud de la obra, que requirió la movilización de recursos humanos, tecnológicos y financieros importantísimos y tendría como resultado tres grandes avances: la generación de energía para abastecer al país, la irrigación de zonas desérticas cercanas y el control de las crecidas del río Limay.

Las condiciones de vida y de trabajo de los obreros y estilos de conducción gremial antagónicos generaron un grado de violencia inusual que se extendió más allá del ámbito de trabajo y afectó la vida política neuquina de esos años. Debido a que la huelga impedía el avance de tan importante obra, las repercusiones tuvieron gran repercusión nacional.

La Primera huelga

La primera huelga se originó cuando tres delegados de la obra, Antonio Alac, Armando Olivares y Edgardo Adán Torres, no fueron reconocidos por la Unión de Obreros de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) a pesar de que fueron elegidos por votación en la asamblea de obreros. Además, la empresa constructora, Impregilo-Sollazzo, los despidió y llamó a la policía para su detención.

Ante esta situación, el 16 de diciembre de 1969, los obreros de la Villa y de la represa pararon sus actividades. Por su parte, los representantes de las empresas argumentaron que los delegados no habían seguido los pasos legales para asumir sus cargos.

No solo los trabajadores reclamaban la reincorporación de los delegados, sino también mejores condiciones laborales y salariales. Además, los delegados habían denunciado maltratos de obreros por parte de capataces italianos, falta de condiciones de seguridad e higiene (falta de baños y calefacción, hacinamiento, etc.), venta de herramientas a los trabajadores por parte de las empresas, accidentes fatales y negligencia en la asistencia médica a los accidentados.

Aunque esta primera huelga duró cuatro días, tuvo trascendencia nacional, en parte debido a que el proyecto de construcción de la represa El Chocón era utilizado por el gobierno nacional como insignia de la prosperidad, ya que era una obra importante para la red energética de todo el país.

Posteriormente, los delegados fueron liberados y se reincorporaron a sus puestos laborales gracias a la intervención del monseñor Jaime de Nevares, entonces obispo de Neuquén. Asimismo, se postularon de nuevo como candidatos y ganaron la reelección por una amplia mayoría.

La segunda huelga

Desde diciembre de 1969 hasta mediados de febrero de 1970, la Comisión Interna presentó algunas quejas sobre los precios elevados de la mercadería de primera necesidad, las condiciones insalubres del comedor y medidas de seguridad en las obras.

En enero, los delegados asistieron al congreso de sindicatos independientes y antiburocráticos en Córdoba, convocado por Agustín Tosco y Raimundo Ongaro. Dicha reunión fue prohibida por la dictadura, pero igualmente fue celebrada de manera clandestina. Al regresar a Neuquén, fueron expulsados de la UOCRA por el dirigente nacional Rogelio Coria.

En febrero de 1970 se inicia la segunda etapa de la huelga, que duró 45 días hasta fines de marzo. Nuevamente los obreros paralizaron sus actividades. A los pocos días de iniciada esta segunda etapa de la huelga, la UOCRA la decretó ilegal. Una semana después del inicio de la medida de fuerza, Felipe Sapag asumió como gobernador de la provincia. El mandatario se ofreció como mediador en el conflicto, pero fue rechazado por el Ministerio de Trabajo.

Los obreros, de todo el país, que llegaron hasta Villa El Chocón para la construcción de la represa, vivían situaciones dramáticas, prácticamente sin lugares donde dormir y bajas temperaturas. A ese contexto, se sumó el fallecimiento de ocho trabajadores por desprendimientos de rocas durante la construcción.

Los pedidos de los huelguistas fueron muy concretos: 40% de aumento salarial; medidas de seguridad para evitar o enfrentar derrumbes; medidas de seguridad durante las voladuras; liquidaciones de sueldos quincenales con recibos legibles; adicionales por trabajos en que arriesgaran la vida; autorización para hacer asambleas de trabajadores, reconocimiento del sábado inglés. Asimismo, denunciaron maltratos de obreros por parte de capataces; negligencia en el tratamiento de accidentados y venta de herramientas a los obreros por parte de las empresas que los contrataban.

La empresa Impregilo Sollazzo S.A. desconoció el reclamo, despidió a los delegados y reclamó su detención. Pero los trabajadores se resistieron; yse declararon en huelga hasta el reconocimiento de sus necesidades.

Comenzada la huelga, la CGT organizó distintas acciones en la ciudad de Neuquén, capital de la provincia, y otros pueblos cercanos para apoyar la medida de los obreros. Se crearon comités de solidaridad en las que participaban gremios, estudiantes secundarios y universitarios, comisiones barriales y clérigos. Por ejemplo, se pedía colaboración en los comercios, se organizaban colectas de ropa, alimentos, etc., se organizaban jornadas de tejido y costura, ayuda que luego era transportada a la Villa El Chocón.

Esta etapa fue la más violenta, debido a que 800 policías fueron enviados a recuperar la central ocupada por los obreros. Los dirigentes fueron trasladados a Buenos Aires en un avión militar y liberados ante la presión popular.

La última asamblea se realizó el 13 de marzo de 1970 para evaluar la propuesta final de la comisión mediadora integrada por representantes de la dictadura. Asistieron, entre otros, el obispo De Nevares y Sapag. Ante esta situación, los obreros aceptaron las propuestas por parte de los empleadores. De esta manera, la huelga se di por terminada.

El Choconazo es uno de los grandes movimientos obreros de la historia argentina, y cobró mayor importancia debido a lo alejado de la región en la que sucedió, y a que tuvo lugar en el contexto de un gobierno de facto. Además, demostró la unidad y la solidaridad del movimiento obrero y de toda la sociedad.

Vea la entrevista realizada a Armando Olivares, uno de los referentes gremiales que encabezó El Choconazo”, aquí.

Fuetes: Diario Río Negro y La Mañana de Nequén